Mañana se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una fecha que sirve para algo más que publicar un post con el listón azul: es un momento para preguntarnos honestamente qué hemos hecho y qué falta por hacer en este tema.
Durante mucho tiempo, el autismo fue un tema que las familias enfrentaban solas, diagnósticos tardíos, costos altísimos, pocas opciones y menos respuesta. los gobiernos, en todos sus niveles, miraban para otro lado, pero nosotros decidimos cambiar eso.
A partir de la visión del gobernador Samuel García y del impulso de Mariana Rodríguez, arrancamos con la primera Estrategia Estatal de Atención al Autismo y la Neurodiversidad. Esto no es un programa más; es un esfuerzo real, construido con expertos, universidades, organizaciones civiles y, lo más importante, con las propias familias.
La estrategia tiene dos piezas centrales. El Centro de Diagnóstico TEA+, que permitirá que cualquier familia pueda acceder a un diagnóstico oportuno sin que el costo sea una barrera, y el Centro de Intervención al Trastorno del Espectro Autista (CITEA), a cargo del DIF Nuevo León, que será el más completo del país con 18 tipos de terapias, una escuela pública inclusiva y espacios diseñados para trabajar habilidades de vida diaria.
La inclusión no puede quedarse en el discurso; tiene que traducirse en servicios que lleguen a la gente que los necesita, y eso es lo que estamos construyendo.
Porque un gobierno se mide, sí, en obras e infraestructura, pero también en cuántas vidas logra cambiar. Y pocas cosas cambian más la vida de una familia que saber que su hijo o hija tendrá los apoyos que necesita para desarrollarse. En eso estamos.
