Opinión

¿Agenda para los próximos gobernantes de NL?

Sección Editorial

  • Por: Eloy Garza
  • 12 Octubre 2026, 04:59

Monterrey y su área metropolitana se cotizan ante el mundo como el milagro industrial de México. Y en buena medida lo son. 

Cientos de miles de millones de dólares en inversiones anunciadas, empleos formales y un discurso oficial que reitera nuestra preponderancia en el nearshoring. 

Ahora habrá que reflexionar si Nuevo León está construyendo su futuro económico sobre cimientos firmes, de beneficio general, sobre todo hacia los sectores más desprotegidos, y la cuenta regresiva ya empezó.

La crisis hídrica será un tema recurrente, sin remedio definitivo. 

Es estructural, crónica y habrá que tratarla eventualmente. ¿Por qué?

Los acuíferos están sobreexplotados: de los 23 que tiene el estado, al menos 13 operan con disponibilidad comprometida. 

Las presas fluctúan y las fugas en la red siguen provocando déficit entre 30% del agua potable. 

La industria local —que concentra buena parte del crecimiento— habrá de invertir en un plazo próximo en sistemas de reciclaje y reutilización para mantener sus líneas de producción, y miles de familias en la periferia deben tener garantizado su suministro.  

El crecimiento industrial y demográfico (el estado pasó de 5.78 a 6.27 millones de habitantes entre 2020 y 2025, concentrado en municipios como García y Juárez) amerita una infraestructura hídrica que requiere actualización constante. 

El agua no es solo un tema ambiental: es la base del nearshoring en el norte del país.

La dependencia del mercado estadounidense es otra asignatura que deberá atenderse. 

Casi el 90% de las exportaciones de la zona metropolitana tienen como destino EUA. 

Cualquier endurecimiento arancelario, revisión del T-MEC o cambio de política comercial en Washington se traduce de inmediato en incertidumbre para las plantas instaladas en Apodaca, Pesquería o Santa Catarina. 

El nearshoring no es un proceso de desarrollo autónomo es una estrategia de relocalización de cadenas productivas norteamericanas que utilizan a Nuevo León como plataforma de bajo costo. 

La infraestructura eléctrica muestra signos de saturación. Los apagones afectan no solo a hogares, sino también a sistemas de bombeo de agua, y evidencian que la red de transmisión y distribución no crece al mismo ritmo que la demanda industrial. 

El déficit de capacidad sigue y cada nueva planta automotriz, de electrónicos o de data centers aumenta la presión sobre la red.

El crecimiento poblacional se concentra en la periferia: García, Juárez, Apodaca y municipios aledaños absorben la mayor parte de los nuevos habitantes, mientras la infraestructura de vivienda, transporte público, salud y educación deberá cubrir la demanda. 

El boom industrial se debe traducir en una economía sofisticada o diversificada. 

El ecosistema de startups obliga a seguir impulsando la creación de empresas nuevas, acceso a capital de riesgo y evitar dependencia excesiva de los grandes corporativos como clientes. 

Estas son las tareas para la próxima administración del gobierno del estado y de los alcaldes entrantes en 2027. La función pública nunca duerme.

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