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Opinión

Guardia Nacional: 7 años construyendo justicia y paz

Columna Invitada

Hay instituciones que no se miden únicamente por el tiempo que llevan en funcionamiento, sino por la capacidad que tienen para responder a los retos que enfrenta el país. La Guardia Nacional es el ejemplo perfecto.

Hace siete años nació con el objetivo de fortalecer el trabajo conjunto entre la Federación, los estados y los municipios para enfrentar uno de los mayores desafíos de México: la seguridad.

Con el paso del tiempo, su función ha ido mucho más allá de la vigilancia. Hoy la Guardia Nacional protege carreteras, aduanas, aeropuertos y otros puntos estratégicos que sostienen la movilidad, el comercio y el desarrollo económico del país. Forma parte de la vida cotidiana, aunque muchas veces su trabajo pase desapercibido.

Trabajar hombro con hombro nos ha dejado una enseñanza importante: la seguridad no puede construirse desde una sola institución, requiere comunicación permanente, intercambio de información y objetivos compartidos. Los mejores resultados llegan cuando todas las corporaciones trabajan bajo una misma estrategia.

En Nuevo León lo hemos comprobado. El trabajo entre la Guardia Nacional, las Fuerzas Armadas, la Nueva Fuerza Civil, la Fiscalía y las policías municipales nos ha permitido fortalecer la capacidad de respuesta.

Por poner un ejemplo: entre octubre de 2025 y mayo de este año se realizaron más de 42,000 operativos carreteros de manera conjunta. Esto nos permitió reducir en un 49% el robo a transportistas respecto al mismo periodo del año anterior.

A la par, desde el Gobierno del Estado hemos facilitado la construcción de nuevos batallones de la Guardia Nacional y regimientos militares. El nuevo regimiento de Cerralvo es muestra de ello y hoy representa una pieza clave para blindar el norte del estado. Este modelo de coordinación ha permitido que Nuevo León alcance los mejores resultados de seguridad en los últimos 16 años, con una reducción histórica en homicidios, robos y delitos de alto impacto.

El Mundial representó una prueba de fuego para esa estrategia en Nuevo León. Recibir a miles de visitantes de todo el mundo exigió un esfuerzo sin precedentes; pero gracias a que cada pieza del engranaje operativo hizo su mejor trabajo, logramos blindar nuestras carreteras, aeropuertos, hoteles, estadios y espacios públicos.

Al final, los grandes eventos terminan. Más allá del Mundial en sí, lo importante es lo que queda como legado: instituciones más sólidas, mejor coordinadas y con mayor capacidad de respuesta frente a los retos del futuro.

Por eso, hoy en el séptimo aniversario de la Guardia Nacional agradecemos a cada una y cada uno de los valientes elementos que dan su vida por proteger a Nuevo León y a nuestro país. Porque es gracias a ellos que la seguridad se construye todos los días, con estrategia, inteligencia y buscando que a México y a Nuevo León siempre les vaya mejor.

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