Alergias y contaminación
Sección Editorial
- Por: Fina Ferrara
- 05 Marzo 2026, 03:00
Las alergias son una respuesta del sistema inmunológico ante sustancias que identifica como peligrosas, aunque en realidad no lo sean.
Polen, polvo, caspa de mascotas, ciertos alimentos o incluso el veneno de abeja pueden activar una reacción que inflama la piel, los senos paranasales, las vías respiratorias o el aparato digestivo.
Los síntomas más comunes incluyen estornudos, picazón en nariz y ojos, secreción nasal, congestión, ojos llorosos, erupciones cutáneas y, en casos graves, crisis asmáticas o anafilaxia.
En las últimas décadas, el aumento de la contaminación ambiental ha intensificado estos cuadros. La mala calidad del aire en ciudades industrializadas como Monterrey, no solo irrita las vías respiratorias, sino que potencia la sensibilidad del sistema inmunológico. Diversos estudios han señalado que los contaminantes actúan como desencadenantes o agravantes de la rinitis alérgica y el asma, afectando especialmente a la población urbana. Las partículas suspendidas, los óxidos de nitrógeno y otros compuestos químicos alteran las mucosas, facilitando la entrada de alérgenos al organismo.
Aunque muchas alergias no tienen cura definitiva, es posible controlar sus síntomas, y las plantas medicinales son una alternativa natural para hacerlo. Una combinación eficaz para aliviar alergias respiratorias incluye Ortiga, Cola de Caballo, Fenogreco y Menta.
Para preparar la infusión, se hierve un litro de agua y, una vez alcanzado el punto de ebullición, se agregan dos cucharadas soperas de la mezcla. Se apaga el fuego, se tapa y se deja reposar durante 20 minutos antes de colar. Puede consumirse caliente o fría.
La Ortiga (Urtica dioica) es una planta utilizada desde la antigüedad para tratar alergias, artritis, ácido úrico y anemias. La ortiga es un antihistamínico natural, además de fortalecer los vasos capilares y favorecer la mineralización del cuerpo.
La Cola de Caballo (Equisetum arvense) es un excelente diurético y mineralizante; fortalece el tejido de las mucosas en la nariz, la tráquea, los pulmones, el esófago, el estómago y los intestinos, asi como todas las conjuntivas, que es por donde entran los alérgenos al torrente sanguíneo.
El Fenogreco (Trigonella foenum-graecum) actúa como emoliente, suavizando los tejidos irritados, tiene propiedades antiinflamatorias y, además, actúa como antibiótico en el caso de haber una infección.
Por último, la Menta (Mentha piperita), tan conocida y con un delicioso sabor, es expectorante, favoreciendo la salida de las flemas y mocos, facilitando así la respiración.
Frente a un entorno cada vez más contaminado, recuperar el conocimiento de las plantas medicinales puede ser una herramienta valiosa. Integrar estos recursos naturales en la vida diaria nos permite responder de manera más consciente y preventiva ante las alergias.
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