Alfarero
Sección Editorial
- Por: Javier Gutiérrez
- 12 Septiembre 2023, 00:36
Cada uno de nosotros puede moldear su vida para que sea una obra maestra y desarrollar las habilidades para lograrlo.
Hace algunos años tuve la oportunidad de ir a un museo regional y el recorrido en dicha zona fue muy grato, en la salida, estaban unos puestos de venta de souvenirs; generalmente suelo pasar dichas zonas viendo los artículos de manera rápida, pero en aquella ocasión, uno de mis hijos se retrasó en una compra y me detuve frente a un anciano alfarero.
Observé cómo trabajaba con su arcilla, haciendo pequeñas figuras que iba acomodando al lado para esperar su secado y posterior pintura. Pero mientras estaba haciendo la pieza, se le podía observar cómo toda su atención estaba enfocada en su actividad, totalmente presente, creando figuras con envidiable facilidad y destreza.
Entonces me di cuenta de que a una de sus piezas, lo que parecía ser un pequeño ciervo, le faltaba la cola, me acerqué y le dije: ‘Disculpe señor, a ese ciervo que está ahí le faltó la cola, creo que tendrá que venderlo más barato’, le dije en tono de broma.
A lo que el anciano me contestó: ‘¡Gracias por decirme! Pero aún no está terminado y puedo agregarle la cola y quedará completo’. Y agregó: ‘Lo importante es darse cuenta y moldearlo antes de que se sequé, y así todo puede aprovecharse’.
Y esa última parte de la frase: “Todo puede aprovecharse” me quedó en la mente. Tiempo después tuve la oportunidad de escuchar a uno de mis maestros hablar sobre cómo podemos aprovechar todo lo que nos suceda y dijo:
‘Las cosas que nos pasan en la vida son como la arcilla, no están totalmente cocidas, sino que pueden moldearse’. E inevitablemente mi mente conectó el recuerdo de ese alfarero anciano cuando dijo: ‘Lo importante es darnos cuenta’.
De la misma manera, ¿Nos damos cuenta de tantos patrones de conducta, de emociones aflictivas, de conductas torpes, de impulsos dañinos, de hábitos limitantes que tenemos? Y de la misma forma, que aquel anciano alfarero, podemos moldear nuestro cerebro, que es arcilla siempre fresca.
Porque nuestro cerebro es neuroplástico, para generar actitudes poderosas para nuestro bienestar y de nuestros seres queridos, sólo necesitamos darnos cuenta y comenzar a moldearnos para ser felices.
Además, algo maravilloso en esta analogía es que no solamente podemos moldear a nuestro cerebro mediante ejercicios como la meditación o acciones como la generosidad o la compasión para ser felices, sino que también, podemos moldear cada circunstancia que nos acontezca y que generalmente percibimos como desfavorable y nos permita crecer y desarrollarnos.
El secreto para lograr moldear cada experiencia es, así como el alfarero agrega agua a la arcilla para moldearla, nosotros agregamos aceptación, cuando comenzamos a ver las cosas como son.
Y no como quisiéramos que fueran o no fueran, se abre ante nosotros un amplio abanico para empezar a ver las cosas de manera nueva y creativa.
Porque nuestra mente de principiante se activa y nos infunde la vitalidad para cocrear la realidad y aprovecharla al máximo, sea lo que sea, por lo que te invito a no dar las cosas por ‘cocidas’, sino profundizar para moldearlas para tu bienestar, y el de los que te rodean. Hasta el siguiente momento presente.
Compartir en: