Opinión

Américo pidió unidad

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Tamaulipeco
  • 02 Octubre 2026, 04:50

Imagínese que un amigo lo invita a su casa y, antes de servir el café, le pide que nadie se pelee. Usted pensaría que algo ya se calienta en la cocina, ¿verdad? 

Algo así pasó este primero de octubre en Ciudad Victoria. El gobernador Américo Villarreal Anaya celebró cuatro años de gobierno en el teatro Amalia González Caballero con un formato distinto, porque en lugar de hablar solo le pasó el micrófono a cada integrante de su gabinete.

Se vendió como transparencia, pero también funcionó como pasarela, y eso no es casualidad cuando faltan meses para la elección intermedia de 2027 y la carrera por la gubernatura de 2028 ya se mueve bajo la mesa. Ese es el punto que pocos ven. Cuando un gobernador repite que la unidad vale más que las diferencias, es porque esas diferencias ya existen dentro de su propio partido, con nombres como el del senador José Ramón Gómez Leal, que no esconde sus ganas. 

Además, Américo amarró los grandes proyectos de infraestructura e inversión a su coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum. Américo lo resumió en tres palabras, rumbo, visión y resultados. El rumbo lo marca la alianza con la presidenta, la visión es esta nueva etapa de inversión, y los resultados ya se ven en las calles de Tamaulipas.

DOS ARMANDOS Y UNA ALIANZA 

Toño Olvera Márquez, presidente del Comité Municipal, anunció que busca una alianza con el PAN y con Movimiento Ciudadano para pelear la alcaldía en 2027, y Armando López Flores, recién nombrado secretario general adjunto del PRI en Tamaulipas, respalda la idea. 

Lo que pocos cuentan es que a nivel nacional el PAN de Jorge Romero ya dijo que no quiere ir con el PRI, y Movimiento Ciudadano presume que no se junta con nadie. Entonces la propuesta parece más un mensaje hacia adentro que un acuerdo real, una forma de decir “aquí seguimos” y ganar lugar en la mesa cuando se repartan las candidaturas. 

Hay otro cabo suelto. Armando Martínez, alcalde de Altamira por Morena, ya no puede reelegirse, así que en 2027 la silla queda libre y todos huelen la oportunidad. 

La duda es quién pondría los votos y quién se quedaría con los cargos, porque el PRI llega con poca fuerza y pidiendo mucho.

Mientras los partidos hacen cuentas, Altamira sigue esperando agua, calles y empleo. 

Aquí viene lo que nadie se atreve a decir en voz alta. Si Armando Martínez anda presumiendo que es el mejor alcalde, que no necesita de nadie, el mensaje no va dirigido al PRI ni al PAN, va a Palacio de Gobierno. Decir que tú solo puedes es como decirle al gobernador Américo Villarreal que su respaldo sobra que el que decide quién sigue en Altamira eres tú. Eso en Morena se paga caro, porque la fuerza que se presume a solas también se cobra a solas. Cuando el de arriba se siente retado, la factura llega en candidaturas.

¡¡Yássas!!

Compartir en: