Sin lugar a duda, la reducción de la pobreza en México será el mayor legado de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador. Con este solo punto, AMLO se coloca como el mejor Presidente de la época contemporánea, al sacar a 13.4 millones de personas de la pobreza y a 1.8 millones de la pobreza extrema durante su sexenio.
Toda vez que el combate a la pobreza significa uno de los mayores retos sociales de nuestro país, su reducción se convierte en uno de los principales objetivos del Gobierno Federal. Durante los gobiernos neoliberales, desde mediados de los años 80 hasta 2018, la desigualdad en México se incrementó estrepitosamente, al grado de tener la necesidad de clasificar la pobreza; de ahí deriva el término de “pobreza extrema”, como consecuencia del nivel de escasez y precariedad del ingreso en millones de hogares.
A pesar de que los economistas más renombrados del país, que estudiaron en las mejores escuelas del mundo, sostuvieron durante años que el incremento del salario mínimo causaría un efecto inflacionario que no podría contenerse, la tesis de Andrés Manuel fue justamente la contraria. AMLO afirmó que ese argumento no era cierto, y se cumplió. El hombre de izquierda, un luchador social y politólogo de profesión, demostró que centrarse en la prosperidad y formalidad del ingreso de las personas daría resultados históricos para el pueblo de México, como así fue.
Tan solo entre 2008 y 2018, 2.4 millones de personas entraron en pobreza. El modelo neoliberal se enfocaba en la creación de empleos paupérrimos, que derivaron en desplazamiento de vivienda, bajos ingresos familiares, deserción escolar, problemas de salud, acceso limitado a la protección social, inaccesibilidad crediticia, eliminación de jubilación y prestaciones laborales debido a la contratación vía outsourcing o subcontratación laboral, práctica que fue acotada por Andrés Manuel López Obrador, al tiempo que logró basificar a un millón de maestros.
La eliminación del outsourcing de la base laboral fue fundamental para reconocer los derechos laborales de millones de personas que tenían como patrón en un modelo contractual anual, el cual no les permitía generar antigüedad laboral y los eximía de derechos laborales como la seguridad social, el reparto de utilidades y prestaciones de ley.
En términos reales, durante el sexenio de AMLO se incrementó el salario mínimo en 110%. Este incremento ha continuado en la administración de Claudia Sheinbaum, en lo que se denomina el segundo piso de la Cuarta Transformación pública de México.
La pobreza en México es, porcentualmente, la más baja de los últimos 150 años. Aún tenemos el reto de sacar adelante a 38 millones mexicanos y mexicanas que viven en pobreza, pero vamos por buen rumbo con este modelo iniciado por Andrés Manuel López Obrador, que —como afirma la Presidenta Sheinbaum— funciona.
