Aprender a descansar y no a renunciar
Sección Editorial
- Por: Marysol Flores
- 28 Enero 2026, 00:00
¿No sientes que vivimos en un mundo frenético donde la productividad se premia y el descanso se condena?
Hoy vengo a defender los tiempos de descanso para ti y para mí.
Esta semana, una de mis hijas se sentía abrumada por varias tareas que tenía que terminar: proyectos tanto de la escuela como externos, y los preparativos para la admisión a la preparatoria para el siguiente año. La vi… y me vi.
Yo, a mis 44 años, entiendo y conozco las maravillas del descanso; aun así, siento resistencia a bajar la prisa. Darme un descanso sigue siendo algo que dejo hasta el final, pero estoy aprendiendo a incluirlo como parte de mi día y como una muestra de amor propio.
Me acerqué a ella y le dije: Vas muy bien, pero solo te falta hacer una cosa.
—¿Qué, mamá? —me preguntó.
—Descansar.
Tómate un descanso, come algo rico, vamos a ver la tele, desconéctate y vas a ver qué bien te va a hacer. Así lo hizo, y fue increíble cómo ella misma se dio cuenta de que su energía cambió y que sus ganas de regresar a hacer sus tareas habían vuelto. Estaba como nueva.
Y es que nuestro cerebro no siempre avisa. A veces llega primero el síntoma, que después se transforma en estrés crónico, porque no sabemos parar ni darnos un descanso.
Esta semana escuché sobre un libro que me pareció muy necesario investigar. Busqué un resumen porque el título me llamó mucho la atención. Se llama The Relaxed Woman o La mujer relajada. La autora es Nicola Jane Hobbs, psicoterapeuta, psicóloga clínica y coach británica, especialista en estrés y regulación del sistema nervioso, con un enfoque en la autocompasión y basado en la neurociencia. Me sentí muy identificada con todos los temas que maneja. Comencé a seguirla en redes sociales y su contenido también resonó conmigo. Hoy te traigo cinco puntos sobre este libro tan interesante y, cuando lo lea completo, te compartiré el resumen completo.
En su libro nos habla de que vivimos en un modo de supervivencia. Explica cómo muchas mujeres vivimos constantemente activadas por la autoexigencia, el estrés y la presión social, lo que mantiene al cuerpo y al cerebro en modo alerta todo el tiempo.
También habla de la importancia de cuidar el sistema nervioso, porque no basta con pensar positivo. Necesitamos regularlo para salir del modo lucha y huida y volver a un estado de calma.
Nos recuerda que la relajación es una necesidad biológica. Descansar, pausar y bajar el ritmo no es flojera ni egoísmo; es esencial para la creatividad, la claridad mental y el equilibrio hormonal.
Luego pasa a una palabra que me encanta y que he estado tratando de practicar: autocompasión. El libro invita a reemplazar la voz crítica por una más amable y compasiva.
Por último, nos habla de crear rituales diarios para volver al cuerpo con pequeñas prácticas como poner límites, respirar, tomar descansos conscientes y hacer actividades que nos conecten con nosotros mismos y con el entorno.
Es un libro dirigido a mujeres, pero estoy segura de que estas recomendaciones también aplican para los hombres.
Hay una frase que le repito mucho a mis hijas y a mí también: “Aprendamos a descansar y no a renunciar”. En inglés suena así: Learn to rest, not to quit. Desconozco quién es el autor, pero me parece muy atinada. En ocasiones queremos dejar ir todo, terminar de tajo con algo; nos volvemos inflexibles. Y es normal, porque en momentos de estrés nuestro cerebro no está listo para tomar decisiones asertivas. Si logramos descansar, podremos ver las cosas desde otra perspectiva y decidir mejor.
Así que esta semana te invito a que te mires al espejo, te sonrías, te abraces y te conviertas en el proyecto más importante. Solo tú puedes darte lo que necesitas para volver a ti. No hay forma de criar, nutrir o encargarnos de los demás si no nos encargamos primero de nosotros. Sé que esta idea está muy trillada, pero esta columna es un recordatorio para que practiques la autocompasión en lugar de la autoexigencia y te regales momentos de relajación para regular tu sistema nervioso. Salir del modo supervivencia y regresar a un modo de calma nos permite conectar con nosotros y con los demás de una manera más auténtica, más humana, más cercana.
Escríbeme a mi correo y, si tienes alguna idea de temas que quieras que escriba para esta columna, serán bienvenidas tus propuestas: marysol@marysolflores.com
Dra. Marysol Flores Martínez
TedX Speaker · Autora · Consultora · Familióloga
Dra. en Liderazgo y Desarrollo Humano
Maestría en Psicología Neuroeducativa
Maestra de cátedra del Tec de Monterrey
Fundadora de @familiaviva.mx
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