Autopalomeados al poder
Sección Editorial
- Por: Protágoras Coahuilense
- 22 Mayo 2026, 04:50
"El orgullo desmedido florece y produce como fruto una espiga: la desgracia": Esquilo.
Un descaro. Como en ocasiones anteriores hemos escrito aquí, la justicia divina parece estar por cumplirse durante esta próxima jornada electoral en Coahuila, especialmente para aquellos que tienen el privilegio de estar en la lista de escaños de representación proporcional, los famosos pluris.
Y es que, por derecho de antigüedad —y porque así son las cosas—, las listas, palomeadas en la mayoría de los casos por los propios beneficiarios, incluyen a quienes buscan estar en la legislatura a como dé lugar. En esta maquiavélica designación de lugares (que podría desaparecer tras una reforma propuesta por la presidenta Sheinbaum), los ganones, al menos en tres casos, son los propios presidentes de los partidos.
A saber: por el PRI, el diputado con licencia y actual dirigente estatal, Carlos Robles, no figura formalmente en la lista de titulares, pero espera un lugar prácticamente amarrado dentro de la lista de ungidos, palomeada por él mismo, para seguir otros cuatro años en el Legislativo.
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Otro que también tendrá ese privilegio es el eterno líder del Partido Verde Ecologista, Refugio “Cuco” Sandoval, quien, a pesar de escuchar la inconformidad de varios de sus compañeros que también aspiraban a un lugar, logró convencerlos con un solo argumento, repetido una y otra vez: “Ya me toca”. Según dijo, desde 2011 ha hecho sacrificios por otros y ahora es su turno.
El lagunero enfrentó la inconformidad de la fórmula del distrito 14, encabezada por Alex Martínez, quien finalmente cedió luego de que Cuco incluyera a su esposa, Arely, en la lista. ¿Quién no?
Y por último… sí, adivinó usted bien: Morena. Otra vez la justicia divina define a los ungidos. El exdiputado federal Diego del Bosque también se autoagregó a la lista de plurinominales, dejando fuera a figuras importantes que reclamaban un espacio. Al final, se impuso la ley del que manda.
Casi de manera discrecional, quienes se anotan a sí mismos, consultándose entre ellos, no necesariamente cuentan con el respaldo total de sus bases. Sin embargo, la decisión está tomada y, al final, podría pasarles factura, sobre todo a la hora de necesitar consenso y apoyo para legislar.
¿Usted qué opina?
¡Yássas!
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