Daniel_Santos_A2_e50f48bdc2
Opinión

El que lleva mano

Consultor en estrategia, negociación, comunicación y manejo de crisis. Colabora en distintos medios como analista político enfocado en el poder, sus decisiones y sus consecuencias.

Rumbo a 2027, en Tamaulipas, comienzan a aparecer aspirantes prácticamente debajo de cada piedra. En Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Tampico, Ciudad Victoria, Madero y Altamira hay quienes ya caminan, se reúnen, aparecen en eventos, encargan encuestas. Todo eso forma parte del juego, y cada quien tiene derecho a construir su proyecto, pero hay algo que muchos parecen olvidar: una cosa es querer ser candidato y otra muy diferente estar dentro de los ánimos de quien terminarán ordenando las candidaturas.

Y en Tamaulipas quien lleva mano en esa decisión es el gobernador Américo Villarreal, no porque exista una disposición que le permita escoger candidatos ni porque Morena vaya a prescindir de sus encuestas y procedimientos internos, sino por algo mucho más sencillo: es el gobernador, es la cabeza política del movimiento en el estado y será también quien cargue buena parte de las consecuencias de lo que ocurra en 2027. Si Morena gana los principales municipios, se hablará de consolidación; si pierde ciudades importantes, difícilmente alguien volteará únicamente hacia el comité estatal del partido para pedir explicaciones. Esa realidad hace imposible pensar que la definición de las candidaturas municipales importantes se hará sin escuchar la opinión de quien gobierna el estado.

Además, no todas las presidencias municipales pesan igual. Reynosa y Matamoros representan dos de los principales centros electorales y económicos; Nuevo Laredo tiene un peso especial por la frontera y el comercio internacional; Tampico, Madero y Altamira forman una zona política y económica que ningún gobierno estatal puede darse el lujo de perder de vista, y Ciudad Victoria tiene el valor adicional de ser la capital y el asiento de los poderes estatales. Por eso, la discusión no será simplemente encontrar a quien aparezca mejor en una encuesta. Habrá que revisar quién puede ganar, quién garantiza gobernabilidad, quién tiene negativos manejables y, quizá todavía más importante, quién representa lealtad con el proyecto de sucesión que ya se cocina en el cercano 2028.

Ahí es donde algunos pueden llevarse una sorpresa. Hay quienes creen que una buena encuesta les entrega automáticamente la candidatura y otros que piensan que acumular fotografías, bardas, reuniones o presencia en redes sociales terminará obligando al partido a reconocerlos. Puede ayudar, claro, pero las candidaturas importantes rara vez se definen viendo una sola variable. También entran los equilibrios, las alianzas, la competitividad, la paridad y la necesidad de evitar pleitos que terminen dejando heridas después del proceso interno. Por eso, cuando se tienen que acomodar todas esas piezas al mismo tiempo, la opinión del jefe político del estado indiscutiblemente adquiere otro peso.

El gobernador, además, tiene una ventaja que ninguno de los aspirantes posee: puede observar el tablero completo. Quien busca Reynosa está pensando en Reynosa; quien quiere Matamoros piensa en Matamoros y quien aspira a Victoria está concentrado en Victoria. Además, hay un elemento que seguramente pesará tanto como la competitividad: la lealtad. Para un gobernador que comienza a acercarse a la parte final de su sexenio no solamente importa quién puede ganar una alcaldía, sino quién le garantiza gobernabilidad, acompañamiento político y una sucesión acorde con sus intereses, recordemos que después viene el famoso año siete y ningún gobernador quiere llegar a él dejando fortalecidos a quienes pueden convertirse en sus principales problemas.

Pensar que desde el poder estatal van a poner en bandeja de plata las presidencias municipales más importantes a quien no se ha cansado de decir que buscará llevarlo a la cárcel, o a quien recibió una oportunidad, rompió la confianza y terminó haciendo alianzas a sus espaldas, es simplemente una falacia.

Veredicto final

“En política se puede perdonar casi todo, menos perdonar a quien estuvo contigo cuando tuvo que estar y decidió jugar por su cuenta cuando creyó que ya no te necesitaba...” 

más del autor

De acusadores en EUA a sospechosos

El caso de Rubén Rocha Moya provocó muchas cosas, entre ellas que algunos...

¿No entienden que fue Claudia?

“La proximidad al poder engaña a algunos a creer que lo ostentan. Yo pongo...

Lo que no tiene nombre

Tener un hijo es la bendición más grande que Dios te puede dar, el regalo...

¿Censura o necesidad?

Cada vez que alguien propone regular las redes sociales, el tema viene...

últimas opiniones

De Ceuta a Monterrey

¿Qué detona una crisis migratoria? Lo pienso mientras sobrevuelo Ceuta en...

La educación no admite pretextos

El colmo de la ineficiencia. Es lunes, estimados lectores, y han pasado ya...

El que lleva mano

Rumbo a 2027, en Tamaulipas, comienzan a aparecer aspirantes prácticamente...

Te lo platico como lo haría con un café en la mano

Este 22 de septiembre, Erasmo González Robledo, alcalde de Ciudad Madero,...

×