Bochornos y menopausia
Sección Editorial
- Por: Fina Ferrara
- 21 Mayo 2026, 02:00
Uno de los síntomas más comunes y desconcertantes de la menopausia son los bochornos: esa sensación súbita de calor intenso que puede aparecer en cualquier momento del día o de la noche, acompañada de sudoración, enrojecimiento, ansiedad o incluso palpitaciones.
Aunque forman parte del proceso natural de transición hormonal femenina, muchas mujeres buscan alternativas naturales que les permitan vivir esta etapa con mayor bienestar y equilibrio.
Dentro de la herbolaria existen diversas plantas medicinales que han sido utilizadas tradicionalmente para reducir la intensidad y frecuencia de los bochornos, ayudando al cuerpo a adaptarse a los nuevos niveles hormonales de manera más amable.
Una de las más conocidas es la Salvia Española (Salvia officinalis), especialmente recomendada cuando los bochornos vienen acompañados de sudoración excesiva. Sus compuestos ayudan a regular la actividad de las glándulas sudoríparas, disminuyendo tanto la transpiración como la sensación repentina de calor.
Otra gran aliada es el Trébol Rojo (Trifolium pratense), rico en isoflavonas, compuestos vegetales conocidos como fitoestrógenos, por su capacidad para actuar de manera semejante a los estrógenos humanos. Estas sustancias ayudan a modular la respuesta hormonal del organismo, reduciendo las alteraciones vasomotoras características de la menopausia.
El Fenogreco (Trigonella foenum-graecum) también ha ganado popularidad gracias a su capacidad para favorecer el equilibrio hormonal femenino, ayudando a disminuir bochornos y agotamiento.
Cuando los bochornos se acompañan de ansiedad, irritabilidad o dificultad para dormir, plantas como la Lavanda (Lavandula officinalis) y la Valeriana (Valeriana officinalis) pueden brindar un gran apoyo.
La lavanda ayuda a relajar el sistema nervioso y favorece la regulación de la temperatura corporal, mientras que la valeriana mejora el descanso nocturno y disminuye el nerviosismo.
Entre las plantas más completas para esta etapa destacan también la Dioscorea (Dioscorea villosa), conocida como camote silvestre o ñame mexicano, y el Lúpulo (Humulus lupulus). La Dioscorea contiene diosgenina, un precursor hormonal natural que ayuda a equilibrar la relación entre estrógenos y progesterona.
El lúpulo, además de actuar como fitoestrógeno, resulta especialmente útil cuando existen insomnio o alteraciones emocionales asociadas a los bochornos.
Otras plantas como la Rhodiola (Rhodiola rosea) y la Angélica Dong Quai pueden complementar el tratamiento, ayudando a mejorar la energía, el estado de ánimo y la resistencia al estrés.
Cada mujer vive la menopausia de manera distinta, y precisamente ahí radica la riqueza de la herbolaria: permite combinar distintas plantas según las necesidades de cada cuerpo.
Este próximo 23 de mayo se impartirá un curso de herbolaria enfocado en la salud hormonal de la mujer, así como en el tratamiento de distintos desórdenes y enfermedades femeninas a través de las plantas medicinales.
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