¿Bonos basura afectan a NL?
Sección Editorial
- Por: Eloy Garza
- 26 Agosto 2026, 04:59
Bloomberg, una de las fuentes más leídas por los mercados financieros del mundo, publicó ayer una nota terrible bajo el título “Los bonos de México se negocian como basura tras el rescate de $130,000 millones de dólares a Pemex”.
El artículo es una radiografía de cómo se valúa hoy el riesgo país de México y no salimos bien parados.
Los traders de bonos comienzan a tratar la deuda mexicana como si fuera de alto riesgo, exigiendo tasas más altas que a países más pequeños y con peores calificaciones, como Guatemala o Panamá.
Durante años, México fue el alumno aplicado de América Latina. Llegamos a tener calificación A. Hoy esa percepción se deteriora. ¿Por qué?
Según Bloomberg, el gobierno ha inyectado alrededor de $130,000 millones de dólares en los últimos ocho años para mantener a flote a Pemex.
La cifra supera lo que se gasta en el ejército y en el combate al crimen juntos.
Ese rescate erosiona las finanzas públicas y los mercados ya lo están cobrando.
De más está decir que hay otros factores —el gasto público elevado y el débil crecimiento económico—, pero el sostén desproporcionado a Pemex es el que más se repite en las conversaciones de los operadores.
¿Y qué tiene que ver todo esto con Nuevo León?
Cuando el riesgo país sube, el dinero se encarece para todos no solo para el gobierno federal, sino también para estados y empresas.
Las grandes empresas regiomontanas no se salvan del vendaval. Se financian en los mercados internacionales y pagan más interés solo porque el “paraguas” del riesgo soberano se deterioró.
Los bancos, a su vez, enfrentan costos de fondeo más altos, lo que se traduce en créditos más caros para las empresas medianas y pequeñas.
¿Y la relocalización? También se afecta. Las empresas extranjeras siguen llegando, pero cuando el riesgo país sube, los inversionistas piden mayores retornos o imponen más condiciones.
Ayer me protestaba un amigo empresario: Nuevo León está protegido porque su economía es industrial, privada y no depende del petróleo.
Puede ser. No somos Tabasco ni Campeche. Pero esa ventaja no es un escudo.
El costo del dinero sube a nivel nacional y todos lo resentimos.
¿Dónde está la principal bronca? En que el gobierno federal destina recursos millonarios a sostener una empresa estatal deficitaria y, con ello, reduce el margen para apoyar a los estados productivos.
Me gusta comparar este asunto de los bonos basura con las deudas de una familia que empieza a tener mala reputación crediticia.
Eso es lo que pasa con Nuevo León. Tiene una economía más sólida que el promedio, pero nos contagia el riesgo país que ahora sufre México.
¿Hasta cuándo vamos a seguir pagando el costo de mantener a flote un modelo que no funciona?
En tanto los mercados traten la deuda mexicana como basura, Nuevo León seguirá pagando parte de esa factura.
No se vale.
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