Hay economías que se frenan por la falta de apoyos a sus emprendedores; otras, por el exceso de burocracia de sus gobiernos; y hay economías en incertidumbre constante por culpa de la corrupción. En Nuevo León no permitiremos que suceda ninguno de estos escenarios.
Hoy el mundo atraviesa momentos complejos: conflictos internacionales, aranceles, tensiones comerciales y cadenas de suministro presionadas. Y, aunque México no está aislado de esa realidad, en Nuevo León tenemos claro que, ante tiempos difíciles, no se le ponen trabas al que quiere trabajar, se le ayuda.
De ahí nace Cero Clausuras, un programa que deja en claro que el gobierno está para facilitar, no para estorbar.
Las Pymes son el corazón de nuestra industria. En Nuevo León, el 90% de las unidades económicas son pequeñas y medianas empresas, y generan el 40% de los empleos del estado. Detrás de cada negocio hay familias enteras apostándole al esfuerzo y al trabajo honesto; lo mínimo que podemos hacer como gobierno es darles certeza.
Todos conocemos historias de gente que invierte sus ahorros para abrir un restaurante, una tienda o un taller, y llega una inspección buscando cualquier detalle mínimo para amenazar con clausurar: que si el extintor está unos centímetros abajo, que si falta una firma, que si hay un papel desactualizado. Y ya sabemos que, muchas veces, lo que en realidad estaba detrás de eso era presión, corrupción y negocios cerrados que difícilmente vuelven a levantar.
Con este acuerdo, toda Pyme de bajo riesgo que tenga voluntad de cumplir y se incorpore al programa recibirá acompañamiento para regularizarse y mantener sus documentos en orden. De esta manera, el gobierno primero ayuda, después orienta y, como último recurso, sanciona.
Las facultades de inspección continúan, pero ahora con un padrón de inspectores transparentes, donde cualquier empresa puede saber quién puede inspeccionarla, qué facultades tiene y qué requisitos debe cumplir.
Y cuando existan riesgos para la salud, el medio ambiente o la seguridad de las personas, habrá clausuras inmediatas y aplicación de la ley. Pero no vamos a perseguir al que quiere salir adelante trabajando de manera legal y legítima.
También contamos con NLínea, la plataforma de gobierno donde los trámites estatales pueden hacerse de manera digital, sin filas ni vueltas innecesarias.
Este acuerdo también es un compromiso compartido. El Estado hará su parte facilitando y acompañando; las cámaras se han sumado para impulsar este modelo con las empresas, y la IP debe cumplir la ley, regularizarse y operar correctamente.
Menos burocracia, más confianza; menos castigo automático, más cumplimiento inteligente. Esa es la nueva visión de Nuevo León: un estado que protege a sus emprendedores, respalda a sus Pymes y entiende que, lejos de clausurar negocios, el crecimiento económico se logra ayudándolos a seguir creciendo.
