La seguridad no se construye de la noche a la mañana. Se necesita invertir, preparar a nuestros policías, darles las herramientas necesarias y, sobre todo, tener muy claro que cuidar a las familias de Nuevo León es una responsabilidad donde no caben los pretextos.
Con eso en mente, la semana pasada, 200 nuevos cadetes se graduaron y se incorporaron a la Nueva Fuerza Civil, la mejor policía de México. Con ellos llegamos a 7,700 policías, 700 más que la meta que nos pusimos para el sexenio. Esa ha sido la característica principal de este gobierno: no conformarse, ir más allá y encontrar el cómo sí.
Para ello, hemos realizado una inversión histórica de $35,000 millones de pesos en seguridad que ha mejorado el equipamiento y la capacidad de respuesta de quienes cuidan a Nuevo León. Hoy, Fuerza Civil cuenta con nuevas patrullas, vehículos blindados, helicópteros, divisiones especializadas, un nuevo Cuartel General y destacamentos en las entradas y salidas del estado.
Gracias a esta visión, hoy podemos echar la vista atrás y ver los frutos de nuestra estrategia. Tenemos los mejores resultados en materia de seguridad de los últimos 30 años, mismos que nos han llevado a tener mínimos históricos de homicidios en el mes de septiembre y en el periodo de enero a septiembre registramos una reducción del 49% frente al mismo periodo de 2025 y del 76% respecto a 2024.
Además de celebrar la graduación de nuestros nuevos elementos, inauguramos el Centro de Atención Ciudadana Monterrey Sur, un espacio que antes no existía y que ahora estará al servicio de las familias de esta zona de nuestra ciudad.
Los vecinos del sur, desde el Huajuco hasta Del Paseo Residencial, tendrán un lugar al que podrán acercarse las 24 horas del día, los 365 días del año, para recibir atención y poner sobre la mesa sus inquietudes. Además, desde ahí se coordinarán los operativos de Fuerza Civil y cada mes habrá reuniones con los vecinos para rendir cuentas sobre los resultados.
Hoy por hoy tenemos 800 policías cuidando el sur de Monterrey, desde Avenida Fundadores, en San Pedro, hasta Santiago y Carretera Nacional. Mujeres y hombres que, con entrega y disciplina, lo dan todo para velar por la seguridad de las familias del sur de este municipio.
La seguridad no puede depender de quién gobierna un municipio ni de los colores políticos. Durante muchos años, los gobiernos anteriores se acostumbraron a delegar responsabilidades y a pasarse la bolita cuando había un problema. Nosotros tenemos otra manera de trabajar: si una familia necesita seguridad, nuestra obligación es encontrar cómo ayudarla, no buscar una excusa para dejar de hacerlo.
Eso es lo que tenemos que cuidar hacia adelante: que todo lo que hemos construido durante estos cinco años se convierta en una forma permanente de trabajar por la seguridad de Nuevo León. Porque las familias merecen instituciones que cada año sean mejores y una policía que siempre esté ahí para protegerlas.
