En Nuevo León tomamos una decisión clara desde el inicio de esta administración: no hacer obras para la foto ni proyectos que se queden en anuncios. La instrucción del gobernador Samuel García ha sido muy concreta, y es que la mayoría de los proyectos estratégicos estén terminados un año antes de que concluya el sexenio. No para presumir, sino para que funcionen, para que la gente se beneficie con ellos y dejen un legado real para el estado.
Esto coincide con un momento clave para Nuevo León. El Mundial de 2026 nos va a poner en los ojos del mundo, pero más allá del evento, lo verdaderamente importante es lo que se queda. No se trata solo de mostrar una buena cara durante unas semanas, sino de entregar un Nuevo León mejor preparado para los próximos años, con infraestructura que siga sirviendo mucho después de que termine el Mundial.
Durante décadas, el estado dejó de invertir en infraestructura básica; se postergaron decisiones, se patearon problemas y se dejó de pensar en el largo plazo. Hoy estamos corrigiendo eso. Se están construyendo nuevas líneas del Metro, carreteras, hospitales, parques urbanos y obras hídricas que no se habían visto en más de 40 años. Y todo se está haciendo con orden, planeación y disciplina financiera.
La lógica es simple: que las obras no se hereden como pendientes, sino que se entreguen funcionando; que la gente las use, las haga suyas y vea resultados concretos en su vida diaria. Esa es la diferencia entre improvisar y gobernar con responsabilidad.
Este esfuerzo no es solo para atender lo que hoy hace falta, sino para prepararnos para lo que viene. Nuevo León sigue creciendo y necesita infraestructura a la altura de ese crecimiento. Necesita moverse mejor, estar mejor conectado y ofrecer calidad de vida a quienes viven aquí y a quienes llegan buscando oportunidades.
Queremos que las siguientes generaciones reciban un estado más moderno, más competitivo y mejor organizado. Ese es el compromiso de este gobierno: trabajar hoy para que Nuevo León siga ascendiendo mañana. Que siga siendo el mejor lugar para nacer, crecer, educarse y vivir. Ese es el legado que estamos construyendo.
