Opinión

¿Conviene que Andrés Mijes se siente con Tatiana?

Sección Editorial

  • Por: Eloy Garza
  • 21 Julio 2026, 04:59

Andrés Mijes, alcalde con licencia de General Escobedo, se reunió con Tatiana Clouthier en una especie de diálogo de madurez. 

En el video que difundieron, hablaron de “contienda pareja”, “piso parejo”, “reglas claras para todos” y, especialmente, de evitar la “guerra sucia”. 

Usaron la metáfora futbolera de “meter gol” a quienes “requieren irse a su casa”. Dicho de otra manera, Tatiana hubiera hecho bien en levantarle la mano a Mijes. 

El gesto de Mijes es valioso en un proceso interno que registra aspirantes y en el que, evidentemente, Clara Luz Flores aventaja a Tatiana en las encuestas entre las mujeres. La civilidad interna no sobra.

Pero la teoría política y la experiencia de gobernabilidad en estados complejos enseñan algo adicional. Lo verdaderamente relevante no es que la élite morenista demuestre unidad —misma que suele romper Tatiana eventualmente— para aspirar al poder. Lo decisivo es que el proceso seleccione, con la mayor información y transparencia posibles, a quien tenga las mejores credenciales, experiencia ejecutiva comprobada y capacidad para gobernar Nuevo León. 

¿Es el caso de Andrés Mijes? Sí. ¿Es el caso de Tatiana? No lo sé.  

Cualquier otra cosa —pactos de no agresión que derivan en inmunidad mutua o una selección por cuotas de lealtad— no garantiza nada al futuro gobernante antes de quedarse con la coordinación de defensa de la cuarta transformación en Nuevo León.

El gran teórico político Joseph Schumpeter, en su teoría de la democracia competitiva, definía el método democrático como mecanismo para que los individuos adquieran poder de decisión mediante una lucha competitiva por el voto popular. 

No se trata de que la élite se ponga de acuerdo para repartirse el poder, sino de que la competencia —interna y externa— abra espacio para que emerjan los más capaces. Así de simple. 

Cuando los partidos priorizan la cohesión de la élite sobre la calidad del liderazgo, caen en estructuras que protegen a sus insiders más que a los ciudadanos. 

La 4T norteña nació cuestionando las lógicas de cohesión cómplice en el estado, por lo que no puede darse el lujo de reproducirlas en una entidad donde el electorado es exigente y pragmático.

Nuevo León es una de las economías más integradas a las cadenas globales de valor del país. 

El área metropolitana de Monterrey concentra la mayor parte de la población y de la actividad industrial. 

Escobedo es uno de los municipios más poblados del estado. 

Gobernarlo implica gestionar presupuestos significativos, coordinación de seguridad municipal con instancias estatales y federales, prestar servicios en una zona de alto dinamismo industrial y atender demandas de movilidad y urbanismo en un contexto de crecimiento acelerado. Llevan años haciéndolo bien. 

Esa experiencia ejecutiva territorial la tiene Andrés Mijes. 

¿Necesita, por tanto, sentarse con Tatiana? Lo ignoro.

Lo que sí debe asegurarse es una contienda interna civilizada, con reglas claras, y que el debate se centre en propuestas y trayectorias competentes, aunque se ponga en entredicho al rival. Se vale contrastar ideas y trayectorias. 

Lo incompatible es confundir la ausencia de guerra sucia con la ausencia de competencia real. 

Si el proceso termina seleccionando al más leal o al que mejor negoció apoyos internos, en lugar del que mejor acredita capacidad para gobernar, Morena habrá perdido una oportunidad histórica en el estado más dinámico del norte. 

Todo lo demás es lucimiento escenográfico.

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