Opinión

Cristiano en el corredor del miedo

Sección Editorial

  • Por: Antonio Rosique
  • 02 Julio 2026, 21:19

En Toronto, Portugal y Croacia no jugaron un partido.

Protagonizaron un thriller psicológico.

Uno de esos que no se explican desde la táctica, sino desde el pulso. Desde la respiración. Desde esa zona del fútbol donde el juego deja de ser juego y empieza a convertirse en una prueba de nervios.

Fue El Resplandor, con Jack Nicholson recorriendo los interminables pasillos del Hotel Overlook mientras la locura avanza lentamente. Fue El silencio de los inocentes, donde el miedo no corre: se instala en la cabeza. Fue Se7en, donde el suspenso no explota de inmediato: te consume.

Así se jugó este partido.

El reloj dejó de medir el tiempo.

Empezó a medir la ansiedad.

Cristiano Ronaldo marcó de penal y después tuvo que vivir el resto de la noche desde la banca, como un general herido. No podía intervenir. Sólo mirar. Sólo sufrir. Sólo esperar que Portugal encontrara la manera de sobrevivir.

Del otro lado, Luka Modrić, a los 40 años, volvió a desafiar la lógica del calendario. Jugó contra Portugal, contra Cristiano, contra el marcador y contra el tiempo. Cada toque suyo parecía una negativa a aceptar el final. Cada carrera era una forma de resistencia.

El partido se convirtió en un manicomio.

Dieciocho minutos de agregado.

Dieciocho minutos siniestros.

Interminables.

Un gol croata anulado.

La mayor polémica arbitral del torneo.

Un país entero llorando frente al abismo.

Y Portugal respirando apenas cuando todo terminó.

Cristiano sobrevivió.

Modrić se despide del teatro que lo vio encumbrarse.

El lunes, en Dallas, Portugal se encontrará con España.

Pero el Mundial apenas concede tiempo para respirar.

Hoy sobrevivió Cristiano.

Mañana, la historia llamará a Messi.

Porque, como enseñó Hitchcock, el suspenso no está en la explosión.

Está en saber que la bomba está debajo de la mesa...

...y esperar, sin poder escapar, a que el reloj llegue a cero.

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