El abatimiento de Rafael Oceguera “El Mencho”, por parte del Ejército mexicano, según comunicados de la propia Secretaría de la Defensa, puede tener implicaciones de diversa índole en Nuevo León.
Con toda probabilidad, estas implicaciones no serán del mismo calibre que en Jalisco, donde incluso en Guadalajara casi se decretó ayer y hoy un toque de queda; pero sí podría haber algunos reveses a la seguridad pública en Nuevo León que deben prevenirse.
¿Está preparado nuestro estado para una eventual acometida o coletazo del crimen organizado? La respuesta es sí.
¿Qué pasó realmente ayer en Tapalpa, Jalisco, donde un operativo lanzado de madrugada abatió a varios miembros de ese grupo delictivo e incautó “armamento como lanzacohetes capaces de derribar aeronaves y destruir vehículos blindados”?
Podemos desprender dos hipótesis a partir de la información que esta columna ha podido recabar.
Por un lado, pudo tratarse de una delación al interior de alguna de las células más cercanas al núcleo duro de Oceguera. De otra manera, sería imposible sortear los tres o cuatro círculos perimetrales de alta seguridad, prácticamente inexpugnables.
Me explica un experto de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del gobierno federal que un personaje de ese calibre suele tener un perímetro exterior amplio; es decir, ranchos en sierras —como sin duda los tenía en los alrededores de Tapalpa, donde se ocultaba— con vigías, drones, retenes falsos y “halcones” en pueblos enteros.
Otro perímetro intermedio, compuesto por escoltas de élite —sus llamadas “fuerzas especiales”— con AR-15, chalecos y vehículos blindados que patrullaban día y noche.
Y, obligadamente, un perímetro cercano que comprende casas o cuevas blindadas, con cámaras, alarmas y túneles de escape.
Un objetivo de esas dimensiones se mueve en convoyes de 10 a 20 camionetas blindadas, en fila india y con flanqueo, y solo gente de máxima confianza —familia, lugartenientes leales— sabe dónde se desplaza en las laderas escarpadas.
¿La otra opción? Que uno de los 16 organismos de inteligencia de Estados Unidos, especialmente la DEA o la CIA, haya conducido los operativos. No sería la primera vez.
¿Cuál de las dos hipótesis es la más posible? No lo sé. Quizá nunca lo sabremos.
¿Se pateó un avispero? Sí. ¿Debió posponerse esa operación hasta después del Mundial FIFA? No. Estas acciones se determinan con base en una combinación de ocasiones fortuitas, planeación estratégica y sentido de la oportunidad.
Se hace lo que se debe cuando se puede.
Lo que sí podemos mentalizarnos los nuevoleoneses ante posible reubicación de los partidos del Mundial FIFA, desplazándolos de Jalisco a Nuevo León. Sería lo más recomendable. ¿O no?
