Cuatro sillas para una sola alcaldía
Sección Editorial
- Por: Protágoras Tamaulipeco
- 19 Octubre 2026, 04:50
Hay despedidas que parecen informes y hay informes que parecen campañas.
Lo que hizo Ninfa Cantú Deándar esta semana fue las dos cosas al mismo tiempo.
Primero se paró junto al gobernador Américo Villarreal Anaya para presumir 175 proyectos de inversión y casi 62,000 empleos para Tamaulipas, luego dejó la Secretaría de Economía y al día siguiente ya estaba registrada para buscar la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación de Morena en Nuevo Laredo.
Esos 62,000 empleos son una buena expectativa, pero no es gente que ya esté cobrando su quincena. Y la nueva bolsa de dinero para las pequeñas empresas que ella misma anunció para los próximos meses ahora queda en manos de quien ocupe su silla, así que habrá que ver si llega o si se queda como promesa de despedida.
El otro cabo suelto está en la frontera. En la misma carrera va Carlos de Anda Hernández, que renunció a Obras Públicas en el gobierno de la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal, junto con el diputado local Sergio Ojeda Castillo y el transportista Pedro Lozano Martínez.
Visto así, el grupo del Palacio de Gobierno y el grupo de la alcaldía ya juegan en la misma cancha, aunque todos hablen de unidad. Morena repite que la coordinación no garantiza la candidatura, pero en Nuevo Laredo nadie suelta un cargo solo por un puesto de partido.
Ninfa llega con buenas raíces, con un apellido que pesa en la ciudad y con gráficas de crecimiento bajo el brazo. Lo que todavía no ha contado es cómo piensa resolver lo que se vive en la calle y no aparece en las cifras.
La invitación queda para todos los aspirantes. Que esta pelea se gane con propuestas claras para Nuevo Laredo y no con encuestas a modo ni espectaculares, y que los funcionarios que se quedan en sus oficinas cumplan la regla de no meter las manos, porque los neolaredenses merecen escuchar planes antes que porras.
MARÓN, LA PIEZA DE LA UNIDAD
En Tampico la política se cocina despacio, como la carne asada del domingo, y esta vez el regidor panista Edmundo “Mon” Marón Manzur sirvió un plato que pocos esperaban. Decidió sumarse al proyecto de Jesús “Chucho” Nader Nasrallah, diputado federal y dos veces alcalde del puerto, que busca regresar a la presidencia municipal en 2027.
En el discurso todo suena bonito, unidad, lealtad y el famoso brillo de Tampico. Pero vale la pena sacar cuentas. Una encuesta de Arias Consultores ponía a Marón con 29.7 por ciento y a Nader con 31.1, prácticamente empatados. Nadie entrega una pelea pareja nomás porque sí, así que la pregunta obligada es qué se acordó en la mesa.
¿Una diputación, un lugar en la planilla, un espacio en el próximo gobierno municipal? Además, el exdiputado local coordina a los regidores y síndicos panistas de todo el estado, una red muy valiosa que ahora juega en otra cancha. Hay otro detalle que casi nadie comenta. Hace apenas unos días Nader evitó responder a periodistas que le preguntaron por contratos entregados sin licitación, uno de ellos por seis millones de pesos, cuando fue secretario de Administración con Francisco García Cabeza de Vaca.
La foto de unidad llega justo cuando el puntero empieza a recibir golpes, y eso difícilmente es casualidad. También queda en el aire qué hará el diputado local Pepe Schekaibán, el tercer gallo del corral azul, que hoy guarda un silencio que dice mucho.
Mientras tanto, la alcaldesa morenista Mónica Villarreal Anaya observa con calma. Un PAN sin pleito interno es un rival más duro, pero un candidato que no aclara sus cuentas le regala munición a cualquiera. Sumar está bien y Tampico merece una oposición fuerte.
La unidad que convence es la que no tiene nada que esconder.
¡¡Yássas!!
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