Este lunes 26 de octubre, al mediodía, el Congreso de Tamaulipas hará algo que nunca había hecho: rendir su Primer Informe del Poder Legislativo.
Lo anunció el diputado Humberto Armando Prieto Herrera, presidente de la Junta de Gobierno, en su “Mañanera Legislativa”, y la idea suena bien, porque si el gobernador Américo Villarreal y el Poder Judicial rinden cuentas, lo justo es que los diputados también lo hagan. Pero vale la pena rascarle tantito.
El primer detalle es la fecha, porque este “primer” informe llega cuando la Legislatura 66 ya cumplió dos años, así que todo un año se quedó sin cuenta colectiva. El segundo es el dinero. Prieto prometió detallar lo gastado en remodelar la sala de prensa, el domo central y otras áreas, y aseguró que entregarán lo que pidan los órganos fiscalizadores. Lo curioso es que la Auditoría Superior del Estado, la que revisa esas cuentas, es un órgano del propio Congreso.
Dicho en palabras de casa, es como si el alumno escogiera al maestro que le va a calificar el examen. Tampoco hay que perder de vista el calendario. En 2027 hay elecciones y esta Legislatura se despide en septiembre de ese año, de modo que presumir el cuarto lugar nacional en productividad según el Inegi cae como anillo al dedo para quien quiera reelegirse o brincar a otro cargo.
Y nadie ha dicho si el PAN y Movimiento Ciudadano tendrán micrófono en la sesión o solo serán invitados de adorno. Rendir cuentas siempre será mejor que no hacerlo.
MARÍA DE VILLARREAL TEJE BIENESTAR EN TAMPICO
La colonia Vicente Guerrero de Tampico vivió una jornada especial con el Corredor de la Salud de Lazos del Bienestar, encabezado por la doctora María de Villarreal, presidenta del Sistema DIF Tamaulipas, y el gobernador Américo Villarreal Anaya.
Las familias recibieron consultas, vacunas, lentes, aparatos auditivos y medicamentos, todo sin costo. El sello de la doctora María de Villarreal va más allá de llevar servicios. Su apuesta es que la gente se organice y se conozca, por eso anunció un encuentro entre los 12 polígonos del programa para que las comunidades compartan lo que les ha funcionado. Así, una colonia de Reynosa puede aprender de otra de Tampico sin esperar a que todo llegue desde una oficina.
El gobernador habló de una bola de nieve que ya no es tan pequeña, y tiene razón, porque cuando las familias participan el programa deja de ser algo que se recibe y se vuelve algo que se construye. Si esta red sigue creciendo con la confianza que ha sembrado María de Villarreal, Tamaulipas tendrá comunidades más unidas, más sanas y convencidas de que el bienestar también se teje entre vecinos.
¡¡Yássas!!
