De delicias y canto
Sección Editorial
- Por: Dolores Martínez
- 11 Febrero 2026, 03:00
La música es “medicina” pura que tiene un efecto sanador en todo ser vivo. Vemos a los pequeños cómo reaccionan al ritmo, a una voz amorosa y a sonidos musicales e intentan imitarlo con sus lindas voces.
Recientemente asistimos al 17º Congreso de la Asociación Mexicana de Maestros de Canto, AMMCA, en donde compartimos buenas prácticas con profesionales nacionales e internacionales. Esta gran experiencia se llevó a cabo en la hermosísima ciudad de Puebla de los Ángeles.
Disfrutamos de sus bellísimos edificios llenos de historia, de diversos estilos arquitectónicos, sus banquetas en las que hasta tres personas podemos ir disfrutando del entorno en gran charla y, desde luego, sus platillos emblemáticos, preparados con sabor e inspiración.
Los moles: negro, verde, rojo; las chalupas, cemitas, taco árabe, la variedad de panadería y dulces. Y en temporada, los famosos chiles en nogada. En cada rincón, descubrimos algo nuevo, lleno de color, tradición, belleza y gran sabor. Nuestro México es un lienzo lleno de creatividad y belleza, ¡somos una gran potencia cultural!
Visitando Cholula, nos ofrecieron una deliciosa salsa con hoja de pápalo. También llamado quirquiña o pápaloquelite, es una planta herbácea originaria de México, Centro y Sudamérica. Recibe su nombre por sus hojas con forma de alas de mariposa, en náhuatl “Papaloquílitl”, en donde pápalotl significa mariposa y quilitl, quelite o hierba comestible.
El Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) refiere que su práctica es muy antigua en México y que su producción se realiza principalmente en Guerrero, Morelos y Puebla.
Tiene un sabor muy particular, parecido al de la hoja santa. Al igual que esta, lo puedes utilizar en la preparación de frijolitos, sopas, tamales, gorditas, guisos, salsas y ensaladas. Te comparto cómo lo hago yo con la hoja santa y el epazote, que son un poco más conocidos acá en el norte.
Frijolitos con hoja santa o epazote
Cuando los frijoles ya están totalmente cocidos y están hirviendo, destapo la olla, pongo la hoja santa o el epazote (al gusto), lo mezclo rápidamente (no más de 10 segundos), los tapo, apago y lo dejo reposar tapadito.
Después de un rato de reposo, saco la hoja santa o el epazote y lo licúo con un poco del caldito de los frijoles y se lo agrego a la olla de frijoles. Listos para servir y disfrutar de esta delicia.
Recordemos tener nuestras hierbas aromáticas de tradición mexicana y consumir local. Comer rico y saludable nutre nuestro cuerpo y nos llena de vida. Cantar también; es una terapia maravillosa, cantemos.
Permite a tu cuerpo y espíritu vivir esa experiencia disponible para todos, y si quieres aprender más, acércate a un maestro(a) de canto, descubre tu voz y lo que puede hacer por ti.
Te dejo con una estrofa de esta bella canción del compositor español José Luis Perales.
Yo canto para que se escuche mi voz
Y yo para ver si les hago pensar
Yo canto porque quiero un mundo feliz
Y yo por si alguien me quiere escuchar
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