Opinión

El agua sale café, pero las cifras salen limpiecitas

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Tamaulipeco
  • 04 Noviembre 2026, 04:50

Abra usted la llave en cualquier colonia de Tampico y haga la prueba. 

El agua sale color café clarito, con un olor que obliga a arrugar la nariz, y luego uno escucha a las autoridades decir que todo está bajo control. 

Algo no cuadra, así que vale la pena sacar la calculadora antes de creerles. En agosto, la titular del Distrito de Salud para el Bienestar número II, Margarita Pérez Tristán, descartó que las diarreas hubieran aumentado en Tampico y Ciudad Madero y, para probarlo, comparó cifras: en 2025 se contaron 36,712 casos en ambos municipios y en lo que iba de este año sumaban 21,586. Suena a buena noticia hasta que uno se da cuenta de que puso un año completo contra apenas siete meses. 

Si se hace la cuenta parejita, el ritmo de este año es prácticamente igual al del anterior, y eso no es para aplaudir. Un mes después, Epidemiología estatal reconoció que Victoria y Tampico concentran la mayor cantidad de casos, con cerca de 26 mil cada uno, y que los niños menores de cinco años son los que más se enferman. Pero le echó buena parte de la culpa a la casa, advirtiendo que el agua guardada en recipientes destapados puede contaminarse y enfermar a la familia. 

Aquí está el cabo suelto que nadie quiere jalar. Las familias guardan agua en cubetas y tambos porque la llave no responde, y hay usuarios que aseguran haber pasado hasta tres meses sin el servicio. Salud culpa a la cubeta, cuando la cubeta existe por culpa de la tubería. Y si el agua que entra llega sucia, la que sale tampoco se va. 

En Ciudad Madero, vecinos del Fovissste Lucio Blanco cerraron una calle como protesta por la suciedad y las aguas putrefactas que atribuyen a la Comapa Sur que encabeza el maestro Francisco José González Casanova, mientras en la colonia Delfino Reséndiz denuncian dos meses con el drenaje colapsado y reportes ignorados. La respuesta llegó de noche con un camión Vactor, que los propios afectados calificaron como un simple mejoralito.

Aguas negras en la calle, agua turbia en la llave y niños jugando en medio. Cualquiera entiende cómo termina esa historia. Lo más curioso es el trato desigual. Mientras el servicio falla, la gerencia de González Casanova ofrece un 10% de descuento a quien pague por adelantado el servicio de 2027. Al ciudadano se le pide pagar antes de recibir, pero a los gobiernos se les tuvo paciencia de sobra, porque Ciudad Madero pagará por primera vez su consumo de agua y drenaje a Comapa Sur en 2026, después de años en que los ayuntamientos simplemente no pagaban. 

La pregunta para el titular del organismo es sencilla: ¿cuántos usuarios ya pagaron 2027 viviendo en colonias donde hoy no llega agua limpia? Por eso no extraña la marcha convocada bajo la consigna “Basta al monopolio”, con un llamado directo al gobernador Américo Villarreal Anaya para que intervenga.

Y aquí el detalle político pesa. La alcaldesa de Tampico, Mónica Villarreal Anaya, hermana del gobernador, ha presumido que trabaja de la mano con Comapa y con el gobierno estatal. Cuando municipio, estado y organismo del agua juegan en el mismo equipo y hasta en la misma familia, ¿quién le levanta la mano al otro para decirle que esto no funciona? 

La salida no es tan complicada. Que el maestro González Casanova publique cada semana los análisis de calidad del agua por colonia, que la Universidad Autónoma de Tamaulipas haga pruebas independientes, que Salud cruce sus casos de diarrea con el mapa de cortes y drenajes colapsados, y que cada reporte ciudadano tenga folio y fecha de solución. Agua clara y cuentas claras, porque Tampico y Madero no merecen seguir bebiendo explicaciones.

¡¡Yássas!!

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