Las grandes inversiones no caen del cielo ni se consiguen detrás de un escritorio; se buscan, se negocian y se concretan compitiendo contra los grandes. Por eso, la reciente gira de trabajo por Europa del gobernador Samuel García se consolida como un pilar que ha demostrado —con hechos— sostener el ritmo de crecimiento de todo un estado, impactando de manera directa en la vida de cada habitante de nuestra entidad.
El verdadero valor de esta estrategia radica en un cambio de visión. Durante décadas, las oportunidades que llegaban al estado se concentraban en el área metropolitana, dejando relegadas al resto de las regiones.
Hoy el panorama es distinto: la riqueza y el empleo se están descentralizando, demostrando que todo Nuevo León —de norte a sur— tiene el talento y la infraestructura para recibir inversiones de empresas de primer mundo.
Europa lo acaba de confirmar; nuestro estado es, sin discusión, el mejor lugar para invertir y hacer negocios en México, y los acuerdos consolidados en este viaje son el reflejo de esa confianza. Un ejemplo histórico es Volvo, que este mismo año inaugura en suelo neoleonés su nueva planta, la nave techada más grande de México, destinada a la producción de Volvo Trucks y Mack Trucks en Ciénega de Flores. Asimismo, la diversificación llega por primera vez a Galeana con Alpine Greens y Signify, que le han apostado al sur con invernaderos de tecnología de última generación.
Por su parte, gigantes como Heineken, con años de historia en Nuevo León gracias a la Cervecería Cuauhtémoc, siguen expandiéndose en el estado, reafirmando su compromiso de seguir creciendo aquí. Y, en conectividad, Vinci Airports vuelve a invertir con fuerza en nuestro aeropuerto, garantizando que cada persona que pise Nuevo León sea recibida en instalaciones de primer nivel.
Con estas y más inversiones pactadas, el estado sigue rompiendo récords históricos con $3.5 billones de dólares de inversión extranjera en esta gira. Sumando estos nuevos proyectos, Nuevo León ha alcanzado la extraordinaria cifra de $130 billones de dólares en inversión extranjera directa tan sólo en lo que va del sexenio. Esto se traduce en empleos bien pagados, en familias más tranquilas y certidumbre para el futuro.
Ese es el verdadero propósito de las giras; sin embargo, atraer a los gigantes del planeta exige un estado a la altura. Por eso, la apuesta de un gobierno internacional se respalda desde lo local, con una administración imparable que construye la movilidad que siempre debimos tener, con una nueva policía estatal blindando las entradas y salidas del estado y con la infraestructura que estas grandes empresas requieren para seguir ascendiendo. Al final, el Modelo Nuevo León se sostiene: ganar el mundo allá afuera, para asegurar el éxito de todos aquí adentro.
