De por sí ya la tenía complicada. Vamos para tres años de la actual administración estatal, los mismos en que la Secretaría de Cultura sigue apagada, sin avances. Gris, inoperante.
Esther Quintana ha sido apenas una comparsa al frente de ella. Una decepción para quienes presagiaban un trabajo arduo y sobresaliente.
Hoy surge una nueva muestra de que esa dependencia y su titular caen en un profundo abismo: un escándalo que involucra a la Orquesta Sinfónica del Desierto y a su director, Natanael Espinoza. Un grupo de músicos fue despedido por no querer participar en un proyecto del que nunca se les informó y que, a todas luces, resultaba discordante con su esencia.
Pero de todo eso Quintana ni siquiera estaba enterada. Cierto o no, su incapacidad para resolver problemas de fondo en el área ha quedado, una vez más, de manifiesto. El tema es que en los pasillos de Palacio de Gobierno ya se habla de la posibilidad de considerar un relevo —al igual que en la Secretaría de las Mujeres— debido a la falta de resultados y compromiso. Pues ni Esther ni Mayra Valdez han dado el ancho; ambas son cuota panista que el PRI tuvo que pagar como resultado de la alianza electoral de hace un par de años. ¿Será?
+++
Y como corolario al festejo futbolero y la euforia mundialista, basta hacer un recuento de cómo algunos personajes de la política disfrutan la fiesta del futbol. Mientras a unos se les ve siguiendo los partidos en los Fan Fest, junto a cientos de aficionados y de manera gratuita, otros optaron por una experiencia más “fifí” y viajaron hasta Houston para verlos en vivo.
Uno de ellos, el regidor Mario Mata, quien no tuvo empacho en pedir permiso para irse con su familia a una zona bastante exclusiva del NRG Stadium, mientras el alcalde ha decidido mantenerse austero, disfrutando en el Fan Fest sin mayor aspaviento. Hasta en el soccer hay niveles.
¡¡Yássas!!
