El cambio de mandos nacionales en el SNTE es necesario y urgente. sí, pero con limpieza y democracia
Entre profes y Política
El secretario general de los trabajadores de la educación, SNTE, Alfonso Cepeda Salas, lleva casi siete años en el cargo. Siendo su lema “Volver al origen”, fue un gran protagonista de esta noble, rica y enorme organización sindical desde los años ochenta. Se le recuerdan algunas promesas iniciales, tales como: “Recobraremos las comisiones sindicales, así como la aplicación del escalafón; acciones fundamentales para nuestra vida sindical”. Y, para decir verdad, ni una cosa ni la otra se han podido concretar hasta este momento.
Su participación sindical de cierta importancia nace en tiempos del entonces tlatoani sindical magisterial Carlos Jonguitud Barrios, exlíder moral nacional del SNTE. Se encumbra en el Comité Ejecutivo Nacional con la ex lideresa Elba Esther Gordillo Morales. Su campo de acción inicial fue Coahuila.
Este personaje llega a la Secretaría General del sindicato más poderoso de América Latina al dejar el cargo, por obligación, Juan Díaz de la Torre, ya en tiempos del expresidente AMLO (2018). En dicho evento de transición se recupera la figura estatutaria de “secretario general”, debido a la eliminación (aunque sea de facto) de la presidencia nacional como mandato supremo.
Desde su arribo a esta honrosa representación sindical, se ha preocupado por mantener el equilibrio de fuerzas al interior de este glorioso sindicato. Los cambios seccionales, al inicio de su período, podemos decir que le salieron bien; es decir, se impuso a fieles seguidores e incondicionales a sus ideales. Sin embargo, ya en los últimos cambios, las cosas no le salieron tan a modo. La base magisterial reclamaba apertura y renovación democrática de nuevos cuadros de dirigencia sindical, y la no manipulación y corrupción en los procesos eleccionarios. El resultado de todo esto es que existen secciones sindicales en el país donde no hay sometimiento a la figura nacional.
Se ha dicho que pronto se renovará la dirigencia nacional. Por el contrario, no se ve una fecha próxima para tal evento, ya que el actual senador de la República está, suponemos, buscando la manera de dar continuismo a su proyecto político. No obstante, y para ser precisos, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Movimiento Nacional Magisterial, que encabeza Ricardo Aguilar Gordillo, están haciendo “lo propio” para acelerar el cambio en el SNTE. La CNTE, con sus métodos de presión y movilización característicos, y el movimiento nacional de Ricardo Aguilar, con propuestas más al centro que extremistas, ponen en singular aprieto al todavía líder Cepeda Salas. Esto es un hecho.
Existe un gran nerviosismo entre los miembros del comité nacional que lidera el maestro Alfonso. Ellos ni idea tienen, hasta hoy, del ¿cómo?, ¿cuándo? y ¿de qué manera? se procesará el ansiado cambio nacional; incluso, los que le hacen “operación burbuja”. Todos ellos “tienen su corazoncito”, y late muy aprisa, hoy más que ayer. El maestro Cepeda sabe muy bien que no las trae todas consigo, porque, si hablamos “a plata limpia”, no ha habido NI UNA SOLA CONQUISTA SINDICAL NUEVA. A esto habrá que sumarle que su renovación será por elección secreta, directa y unipersonal de toda la base trabajadora agremiada con derecho a voto. La base del profesorado sindical está más que inquieta y “abandonada”.
De una cosa sí estamos seguros: si el “teacher” Alfonso Cepeda no quiere tener oposición (que sí la hay, ¿eh?), tendrá que compaginar una directiva nacional híbrida; es decir, darles cabida a todas las expresiones políticas nacional-sindicales. La presidenta Sheinbaum Pardo verá con muy “buenos ojos” esta acción reivindicadora. En esta misma sintonía deberán encontrarse los secretarios seccionales locales, que a saber son: por la Sección 21, José Francisco Martínez Calderón, y por la sección 50, Juan José Gutiérrez Reynosa. A este último, el tema de los jubilados, por el incremento salarial no otorgado por el ISSSTELEÓN, lo trae más que “aturdido”.
Sin hacer alusión al último calificativo, ¿qué saben del SITEM local? Sí, donde Jesús “Chucho” Ortiz es el secretario seccional en Nuevo León. “Pos sabe”, como dirían los niños de mi pueblo. Lo único es que, probablemente, esté preparando “una chuchada”. La verdad como es, se tenía que decir y se dijo.
Hasta la próxima.
