El clásico 143 ya empezó
Sección Editorial
- Por: Antonio Rosique
- 24 Agosto 2026, 04:58
Una ventaja no siempre está sobre el tablero.
A veces está en la cabeza del adversario: hacerle sentir que tú estás más cómodo, que tienes la iniciativa y que es él quien debe responder. Así entendía el juego Garry Kasparov, uno de los grandes maestros del ajedrez y campeón mundial durante 15 años.
Entonces, ¿quién está más cómodo ahora: Tigres o Rayados?
En Cómo la vida imita al ajedrez, Kasparov llevó las lecciones de las 64 casillas a la estrategia y la toma de decisiones: leer al adversario, administrar el riesgo, anticipar movimientos y saber cuándo tomar la iniciativa.
Estamos a -20 días del Clásico Regio, programado para el 13 de septiembre en el Gigante de Acero.
No se trata solamente de llegar mejor.
Se trata de conseguir que el vecino crea que tú llegas mejor; que la presión esté del otro lado, que las dudas las tenga él.
Kasparov lo resumía: “El atacante siempre tiene la ventaja”. Quien toma la iniciativa deja de jugar la partida del adversario y obliga al otro a jugar la suya.
Y no será cualquier Clásico. Vucetich regresará a la cancha de Rayados vestido de Tigre. Nunca esta rivalidad había tenido semejante ingrediente emocional. Los antecedentes son escasos: Trapattoni dirigió a Inter y Milan; Di Stéfano fue campeón con River y Boca; Mourinho entrenó a Chelsea y Tottenham. Hombres que hicieron época con un club y después cambiaron de barrio.
GANAR EL ESCENARIO
Por eso, la partida psicológica ya comenzó.
“Hay que ganar el escenario”: llegar a la batalla habiendo conquistado antes el terreno emocional; que seas tú quien se sienta cómodo y no tus rivales, me dijo mi amigo y maestro Raúl González, regiomontano y doble medallista olímpico en Los Ángeles 84.
En la Fecha 5, Rayados perdió en León y Tigres consiguió la primera victoria de la era Vucetich. Son dos resultados, pero en Monterrey cada movimiento de uno altera la presión del otro.
Vucetich llegó como solución de emergencia: vicepresidente convertido en entrenador interino. Almeyda tuvo el verano para construir a Rayados. En teoría, la prisa debería vivir del lado de Tigres.
Pero el reloj puede cambiar de lado.
Tigres visitará a Santos y recibirá a Necaxa. Si encadena resultados, Vucetich llegará al Clásico en condiciones de apretar el botón y trasladarle la prisa al vecino.
Rayados vuela a Chicago por la Leagues Cup; de avanzar, podría jugar semifinal y final antes del Clásico. En medio aparecen San Luis y Querétaro. Puede llegar fortalecido por un título o golpeado por el trayecto.
¿Quién tomará la mejor posición en el tablero?
¿Tigres, con un interino estabilizando el barco? ¿O Rayados, con un proyecto construido desde el verano y obligado a demostrar esa ventaja?
EL VIEJO GENERAL REGRESA
Cuando Vucetich vuelva al estadio de Rayados vestido de Tigre, su sola presencia cambiará la temperatura.
La escena parece salida de Coriolanus, de Shakespeare: el viejo general regresa al territorio donde construyó su leyenda, pero ahora dirige al ejército rival.
Vucetich conoce esa cancha, esa tribuna, esa presión. Ahí fue campeón y construyó una época. Esa noche, cada aplauso, cada abucheo y cada recuerdo jugarán también el partido.
Si llega fortalecido, no entrará solamente con once futbolistas.
Entrará también con su historia.
Y si Almeyda llega cuestionado, la comparación será automática.
Por eso, la primera batalla del Clásico Regio no se jugará el 13 de septiembre.
Se está jugando ahora.
Primera clave: ganar el escenario. Conquistar el terreno emocional antes de pisar la cancha.
Porque, como entendía Kasparov, la primera ventaja no siempre está sobre el tablero.
A veces consiste en hacer que el rival lo mire y sienta que tú estás mejor colocado, más cómodo… y que ahora es él quien tiene la urgencia de mover.
Compartir en: