El examen de PISA: ¿qué es y para qué se utiliza?
Sección Editorial
- Por: Armando De la Rosa
- 10 Septiembre 2026, 00:00
El examen de PISA es el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes que mide las habilidades de jóvenes de 15 años sin importar su grado escolar.
En México, recae básicamente en estudiantes de tercer grado de secundaria. Es una prueba estandarizada mundialmente que se aplica cada tres años; en la República Mexicana inició en 2003, cuando Vicente Fox Quesada era el primer mandatario nacional.
Dicha prueba o test mide tres áreas o campos del conocimiento que, a saber, son: Lectura, Matemáticas y Ciencias. Su meta es conocer si los estudiantes poseen conocimientos suficientes para enfrentar los retos de la actualidad. En este año 2026, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico de los Pueblos, aplicó su evaluación a un poco más de 90 países. En ello, México, según los datos arrojados, obtuvo mejoría en Ciencias; mas no en Lectura ni en Matemáticas.
La medición dura un poco más de dos horas y media, donde las preguntas son de opción múltiple y las posibles respuestas están redactadas. El estudiante debe usar la lógica basada en conocimientos y habilidades adquiridas en el aprendizaje.
La prueba PISA evalúa a los distintos modelos educativos de los países adscritos a la OCDE. Es decir, mide al sistema de educación en lo general, no precisamente a la persona que lo sustenta. En ello establece criterios de eficiencia y competición para la vida. Exhibe, además, los avances (o retrasos) que pudieran tener las naciones en materia educativa por el modelo que se haya implementado según sus criterios políticos.
Particularizando, en nuestra Patria solo existe este método de evaluación externa. Desde la eliminación del examen denominado PLANEA en 2019, no hay instrumento de evaluación educativa que nos ponga en los reflectores internacionales, solo están presentes los datos estadísticos que proporcionan los directivos escolares.
La OCDE, basada en resultados, siempre emite “recomendaciones” a los países adheridos; desde hace más de 15 años ha insistido ese organismo internacional no gubernamental en que se debe de aplicar a la educación mexicana el 9.8% del PIB (producto interno bruto), porque en realidad no llega ni al 4% la aplicación. Hay una enorme distancia entre los países “más avanzados” y México en educación. ¿Qué verá la OCDE que los gobiernos mexicanos de este milenio no quieren ver?
Los resultados más recientes del examen de PISA en México (publicados el 8 septiembre de 2026) son: el 41% de los alumnos quedó por debajo del nivel básico (nivel 2) en las tres áreas medidas. En Matemáticas, nuestro país obtuvo 388 puntos (promedio OCDE: 463), siendo el puntaje más bajo desde 2006. En Lectura alcanzamos 408 puntos (promedio OCDE: 461), mientras que en Ciencias logramos 414 unidades (promedio OCDE: 482); siendo esta, más o menos, más competitiva.
Singapur, otra vez, logró los mejores resultados; pero, eso sí, compartió créditos con China. Hay que visitar aquel país y copiarle en mucho su modelo educativo, porque algo muy bueno están haciendo los docentes, la comunidad en general y, sobre todo, esos gobiernos asiáticos. ¿No creen?
Si los comparamos con los resultados de PISA 2022, que se dieron a conocer hasta el 5 de diciembre de 2023 y en donde incluyeron datos de alrededor de 700,000 alumnos de 81 países participantes, tendremos lo siguiente: Singapur resultó ser el país que obtuvo el mejor desempeño en todas las categorías. México quedó en lugar 57 en Matemáticas; el mismo lugar 57 en Ciencias y el lugar 50 en Lectora.
Con todos estos datos es imperioso analizar muchas acciones que se han ejecutado, incluso las que se han omitido; siendo éstas las más relevantes por parte de las autoridades gubernamentales. Habrá que ver aspectos disciplinarios, horarios para tal o cual cosa, su currícula general, así como el tiempo dedicado al deporte y a la activación física. Obvio que la alimentación y/o dieta del singapurense tendrá mucho que ver. En fin, el método educativo aplicado por la docencia de Singapur (y de China), hoy por hoy, son sujetos a emular. La verdad como es. Se tenía que decir y se dijo. Hasta la próxima.
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