Opinión

El jersey cuesta una fortuna… ¡y lo compramos!

Sección Editorial

  • Por: Yvette Serrano Tinoco
  • 13 Agosto 2026, 01:59

Uno puede tener deudas, pero jamás le puede faltar el jersey de su equipo. 

Ya se tiene el del año pasado, o antepasado, o el de hace 10 años. Pero entonces llega el nuevo uniforme, aparece una edición especial, cambia el número de algún jugador o, peor todavía, vemos ese jersey que juramos que “ahora sí va a ser el último”.

Y ahí vamos otra vez. No importa cuánto cueste. Lo queremos.

Y la NFL entendió perfectamente ese negocio.

Durante 2025 se vendieron más de 15 millones de jerseys y la mercancía oficial de jugadores generó más de $1,900 millones de dólares en ventas minoristas, de acuerdo con la NFL Players Association.

Estamos hablando de una industria en la que nosotros, los aficionados, somos capaces de mirar un jersey de varios miles de pesos y convencernos de que no estamos gastando: estamos invirtiendo en nuestra felicidad.

Porque un jersey oficial puede costar fácilmente entre $3,500 y $5,000 pesos, dependiendo del modelo. 

Si buscamos una edición especial, una versión de jugador o alguna pieza más exclusiva, la cuenta puede subir todavía más.

Y claro, el jersey no llega solo.

Porque si ya tenemos la camiseta, necesitamos la gorra.

Y si tenemos la gorra, pues una sudadera.

Y si tenemos la sudadera, ¿cómo vamos a salir al estadio sin una playera?

Y así, sin darnos cuenta, terminamos armando un pequeño guardarropa de la NFL mientras nuestra tarjeta de crédito comienza a pedir tiempo fuera.

Un fan relativamente clavado puede gastar entre $7,000 y $12,000 pesos en una temporada entre jersey, gorras, sudadera, playeras y accesorios.

Y eso es sin contar el pequeño detalle de querer ir a ver un partido.

Ahí cambia completamente la jugada.

UN COMERCIO REDONDO

La NFLPA mantiene un ranking de los jugadores que más mercancía venden y, para su listado 2025-26, contabilizó las ventas de más de 85 licenciatarios. Es decir, detrás de cada jersey hay una maquinaria comercial enorme que sabe perfectamente qué jugador queremos llevar en la espalda.

Porque tampoco compramos cualquier jersey. Queremos el de nuestro quarterback.

El del jugador que nos hizo brincar del sillón el domingo.

Josh Allen encabezó el listado de ventas de mercancía oficial de jugadores de la NFLPA durante 2025.

EL SIGNIFICADO

El jersey no es una prenda. Es una declaración.

Cuando me pongo el de mi equipo, no estoy diciendo únicamente “me gusta el futbol americano”.

Estoy diciendo: “Este es mi equipo”.

Estoy diciendo que sufrí aquella derrota, que celebré aquel touchdown y que, aunque llevemos tres partidos horribles, todavía tengo fe.

Y ahí está el gran negocio de la NFL.

La liga no solamente vende partidos. Vende pertenencia.

¿A quién le perteneces tú? Yo, sin duda, a mis Renegados Steelers.

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