Mañana inicia el Mundial y, con ello, comienza uno de los momentos más importantes en la historia reciente de Nuevo León.
Durante años hemos escuchado que los grandes eventos dejan una derrama económica, turismo y proyección internacional. Todo eso es cierto, pero el verdadero valor del Mundial está en el legado que permanece cuando el último partido termina y las luces del estadio se apagan.
La coordinación en materia de seguridad, las obras de movilidad y la recuperación y construcción de nuevos espacios públicos son acciones que los neoleoneses pedían desde hace décadas y, por cuatro años y medio, el Gobierno del Estado se ha concentrado en hacerlas realidad. Cada parque, cada carretera y cada proyecto que hoy avanza tiene un objetivo claro: construir un mejor estado para quienes vivimos aquí.
Sí, el Mundial es una oportunidad única para mostrarle al planeta quiénes somos, pero también para demostrar de lo que Nuevo León es capaz cuando trabajamos con visión de largo plazo. Por eso, las grandes obras no fueron pensadas para un mes de futbol, sino como el legado que dejaremos a las próximas generaciones de neoleoneses.
Gracias a esa dirección, hoy Nuevo León vive un momento sin precedentes. Tenemos los mejores indicadores de seguridad de los últimos 16 años, con una tendencia a la baja en homicidios y delitos de alto impacto. Están siendo entregadas obras como la renovación del aeropuerto, los pisos prioritarios del nuevo Cuartel General de Fuerza Civil y los nuevos parques lineales. Y seguimos liderando en generación de empleo, inversión extranjera y creación de empresas.
Quienes visiten nuestro estado encontrarán una ciudad moderna, dinámica y en constante crecimiento; un estado compite con las ciudades más avanzadas del mundo y que está a la altura de su gente.
Mañana comienza el Mundial y en Nuevo León estamos listos para volver a hacer historia.
