Opinión

El nuevo trend de las Trad Wives ¿qué es esto?

Sección Editorial

  • Por: Marysol Flores
  • 05 Agosto 2026, 00:00

Desde hace algunos meses he visto aparecer una y otra vez en mis redes sociales noticias, reportajes y podcasts sobre un nuevo fenómeno entre mujeres jóvenes, principalmente en Estados Unidos: las trad wives.

El término proviene de traditional wife (esposa tradicional) y hace referencia a mujeres que muestran en redes un estilo de vida donde la prioridad es el hogar, la maternidad y el cuidado de la familia. Sus publicaciones tienen una estética impecable: cocinas luminosas, pan recién horneado, vestidos vintage, hijos perfectamente peinados y casas que parecen sacadas de una revista. Es como si Martha Stewart hubiera sido reinventada para TikTok e Instagram.

Hoy escuché un episodio del podcast Buscaminas, que recomiendo ampliamente por su capacidad de analizar tendencias con pensamiento crítico y fundamento. Después de escucharlo, confirmé que este fenómeno merece mucho más que un juicio rápido.

Lo primero que debemos entender es que esta tendencia no es para todas las mujeres ni refleja la realidad de la mayoría de las familias. En un país como México, donde millones de hogares son sostenidos por mujeres que trabajan, cuidan, educan y administran el hogar al mismo tiempo, resulta difícil pensar que quedarse en casa sea simplemente una decisión personal. Para muchas mujeres, trabajar no es una elección, sino una necesidad.

El segundo punto tiene que ver con algo que ya conocemos muy bien: las redes sociales tienen una enorme capacidad para idealizar la realidad. Las trad wives no solo muestran un estilo de vida; venden una imagen cuidadosamente producida donde casi nunca aparecen el cansancio, la carga mental, los conflictos familiares, las limitaciones económicas o la soledad, que también forman parte de la vida cotidiana. Como sucede con muchos contenidos digitales, vemos el escenario, pero no todo lo que ocurre detrás del telón.

Y aquí vale la pena hacernos una pregunta importante: ¿qué consumen las adolescentes y mujeres jóvenes cuando pasan horas viendo este tipo de contenido? Porque las redes no solo entretienen; también moldean aspiraciones, expectativas e incluso la manera en que entendemos el éxito o la felicidad.

El tercer punto es quizá el que más ha encendido el debate en Estados Unidos. Algunos grupos ultraconservadores han encontrado en este movimiento una plataforma para promover ideas que van mucho más allá de cocinar o dedicarse al hogar. Entre ellas, propuestas tan preocupantes como que el voto de una familia sea ejercido únicamente por el esposo, eliminando, en la práctica, el derecho individual de las mujeres a decidir. Francamente, me parece una discusión profundamente retrógrada y muy alejada de los avances que tanto trabajo han costado a generaciones de mujeres.

Sin embargo, reducir el fenómeno únicamente a esa postura también sería simplificar demasiado la conversación.

Investigadores del Global Institute for Women’s Leadership, del King’s College London, plantean una lectura interesante el atractivo de las trad wives podría reflejar el cansancio de muchas mujeres frente a un modelo que parece exigirlo todo al mismo tiempo. Ser profesionistas exitosas, madres presentes, parejas ejemplares, mantenerse saludables, verse bien y, además, disfrutar cada momento. Más que una nostalgia por los años cincuenta, algunas personas encuentran en estas imágenes una aparente promesa de calma, orden y equilibrio.

Eso no significa que la respuesta sea volver a los roles tradicionales, sino preguntarnos qué necesidades reales están haciendo tan atractivo este contenido.

Al final, no se trata de decidir si ser una trad wife está bien o mal. Cada mujer debe tener la libertad de construir el proyecto de vida que desee, ya sea desarrollándose profesionalmente, dedicándose al hogar o combinando ambos mundos.

La verdadera pregunta es otra: ¿quién gana cuando consumimos este tipo de contenido?, ¿qué parte de la historia no estamos viendo?, ¿estamos tomando decisiones libres o estamos siendo seducidos por una narrativa cuidadosamente diseñada para verse perfecta en una pantalla?

Porque, entre filtros, mandiles impecables y cocinas de ensueño, quizá la tendencia más importante siga siendo la de siempre: desarrollar pensamiento crítico.

En un mundo donde cualquiera puede crear una tendencia, el verdadero lujo sigue siendo pensar por uno mismo.

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