La Región Centro está nuevamente en el ojo del huracán. Diversos hechos continúan sacudiendo a los municipios de esta zona de Coahuila.
Ha trascendido que, tras los operativos realizados por autoridades federales en distintos municipios por presuntos vínculos con el huachicol fiscal, han comenzado a surgir otras posibles irregularidades.
Entre ellas destaca una presunta red dedicada al tráfico y comercialización de vehículos “chocolate”, es decir, automóviles introducidos al país desde Estados Unidos sin los permisos correspondientes ni el pago de impuestos.
Según versiones que circulan en la región, una caravana integrada por varios de estos vehículos, algunos de ellos de lujo, fue asegurada por autoridades federales mientras se dirigía a Monclova, ciudad donde recientemente han proliferado lotes y establecimientos dedicados a la venta de este tipo de unidades.
Trascendió que entre los detenidos figura una persona de apellidos Chapa Reséndiz, quien presuntamente sería propietario de varios de estos negocios y responsable de la distribución de los automóviles. ¿Será que el implicado tiene algún parentesco cercano con el actual subsecretario de la Secretaría del Trabajo, José Luis Chapa Reséndiz? Pronto se sabrá.
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Y sigue el tema de AHMSA. Después de tantos dimes y diretes, así como de los litigios entre sindicato, trabajadores y representantes legales, el panorama continúa siendo incierto. La situación luce complicada para la acerera, pero todavía más para los cientos de trabajadores que permanecen en la zozobra.
Un primer intento de subasta fracasó y ahora se perfila una nueva oportunidad. Será el próximo 25 de septiembre cuando se realice otro intento de venta, cuyo precio inicial fue fijado en $1,127 millones de dólares. Primero habrá que ver si aparece algún interesado y, en segundo término, si cumple con los requisitos establecidos para participar en la puja, que incluyen el depósito de varios millones de dólares como garantía.
Sin embargo, eso apenas sería el comienzo. Lo verdaderamente difícil vendrá después: atender las demandas de los acreedores y resolver la deuda económica e histórica que la empresa mantiene con sus trabajadores. Al tiempo.
¡¡Yássas!!
