Hablemos como en el café de siempre. El diputado federal Jesús “Chucho” Nader Nasrallah encabeza las encuestas para ser el candidato del PAN a la alcaldía de Tampico y su postulación ya se ve inevitable.
La presidenta estatal del partido, Gloria Garza Jiménez, nombrará coordinadores municipales a fin de mes y ahí se confirmará lo que todo el puerto comenta en la mesa. Y hay razones para ese consenso. Nader gobernó Tampico dos veces con calificaciones altas, la gente lo reconoce en la calle, conoce cada colonia y dejó obra visible en el centro histórico y mucha infraestructura de servicio.
Su regreso al Congreso federal le dio además una red de gestión que pocos alcaldes tienen, algo que en tiempos de presupuesto apretado pesa mucho. El punto ciego es otro. Esto ya no es una pelea interna del PAN, será un frente a frente con Morena y con la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya, que cuenta con el respaldo del gobierno estatal de Américo Villarreal.
Dos maquinarias, dos estilos y una sola ciudad que ya parece tener la balanza definida. ¿Quién decide entonces? La población, nadie más.
MAGALY DEANDAR, LA QUE ESCUCHA ANTES DE LEGISLAR
En Reynosa hay una manera de hacer política que se nota en la calle.
La diputada Magaly Deandar la resume en una frase: Reynosa es nuestra prioridad y aquí seguimos, chambeando por nuestra gente. Ella no concibe legislar de otra forma que tomando el pulso a las familias, y por eso pasa la semana recorriendo colonias y apuntando necesidades que después convierte en iniciativas en la tribuna del Congreso de Tamaulipas.
A eso le llama escucha activa y política humanista, y es la misma ruta que defiende la presidenta Claudia Sheinbaum cuando habla de gobernar de frente a la gente.
El contexto importa. El alcalde Carlos Peña Ortiz, también de Morena, ya cierra su periodo y con él se abre la pregunta de la frontera: quién sigue.
Reynosa es uno de los municipios de mayor peso económico y electoral del estado, y quien lo gobierne tendrá voz directa con el gobernador Américo Villarreal. Ahí es donde el trabajo constante de Deandar deja ver que está en el cuadro favorito, aunque ella prefiera hablar de gestión y no de candidaturas. Lo que toca vigilar es sencillo. Que la escucha se traduzca en leyes aprobadas y en resultados medibles, no solo en recorridos. La Gaceta del Congreso está abierta para quien quiera revisar cuántas iniciativas llevan su nombre. Así que la próxima vez que la vea en su colonia, acérquese, cuéntele lo que falta y luego siga la pista de esa petición hasta el Congreso. La escucha activa también funciona al revés.
¡¡Yássas!!
