Se han concretado los primeros cambios de la reestructura que anunció hace algunas semanas el gobernador Manolo Jiménez en su equipo de gobierno.
Y fue precisamente en una de las áreas prioritarias de su administración, Mejora, donde la incorporación de Jorge Alberto Piñones confirma que el jefe del Ejecutivo sigue apostando por perfiles de toda su confianza y de una nueva generación de cuadros políticos.
Con esta estrategia, Manolo Jiménez ha dejado claro que busca renovar la estructura gubernamental y fortalecer a nuevos liderazgos. Habrá que ver si quienes llegan dan el ancho y están a la altura de las circunstancias o si la responsabilidad termina por rebasarlos. Por lo pronto, antes de que concluya el año se esperan más movimientos en áreas que no han logrado ofrecer los resultados esperados y que, en su momento, respondieron a compromisos políticos. La intención ahora parece ser privilegiar la eficiencia de la administración pública.
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Inoperancia. Si tuviéramos que definir con una sola palabra la administración municipal de Acuña, ese calificativo incluso se quedaría corto. Y es que, pese a que desde hace meses la industria manufacturera del sector automotriz venía enviando señales de alerta, la administración de Emilio de Hoyos hizo caso omiso y hoy enfrenta un serio problema de desempleo.
Tan solo en los últimos dos meses se han perdido más de 6 mil empleos debido al cierre, quiebra o entrada en paros técnicos de diversas empresas de capital nacional y extranjero.
Lamentablemente, De Hoyos parece limitarse a observar cómo crece el problema. No hay estrategia, rumbo ni señales de voluntad para evitar que la situación continúe deteriorándose. En su segundo periodo al frente del municipio, el alcalde parece confiarse en exceso y concentrarse más en las definiciones políticas de su partido, ya sea para influir en quién lo sucederá en el cargo o para evaluar una eventual candidatura a diputado federal en 2027. Lo demás parece haber pasado a segundo plano.
¡¡Yássas!!
