Opinión

Empleo formal en Tamaulipas: avances y pendientes

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Tamaulipeco
  • 22 Octubre 2026, 04:50

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Tamaulipas dio a conocer un balance positivo sobre el empleo formal. 

El subsecretario de Empleo y Productividad Laboral, Emmanuel Reséndez Gómez, informó que la entidad mantiene cerca de 55% de formalidad, ubicándose entre las nueve mejores del país, y que la pérdida de plazas registrada a inicios de año ya se revirtió, en línea con la política laboral del gobernador Américo Villarreal Anaya.

El dato merece reconocimiento, pero también una lectura completa. A mitad de año, el estado presentó una de las mayores caídas de empleo formal en México, con mil 829 plazas perdidas entre mayo y junio y una disminución anual de 2.4%, asociada a la baja de patrones, menor inversión y cierres en la manufactura. 

El propio Congreso local exhortó en marzo al Ejecutivo y a sus secretarías a aplicar acciones urgentes para contener esa tendencia. Recuperar lo perdido es necesario, aunque todavía no equivale a crecer. 

El primer reto es la informalidad. En el primer trimestre de 2026 el empleo informal aumentó en 24,000 personas, mientras el comercio perdió 42,000 puestos en un año. El segundo es la permanencia de las empresas, pues el padrón patronal se redujo 5.3% durante 2025. El tercero es el ingreso real, ya que el promedio de $700 pesos diarios solo refleja a quienes cotizan en el IMSS.

La administración estatal tiene ante sí una oportunidad clara: publicar cada mes los indicadores de empleo por municipio y construir, junto con el sector empresarial y el Congreso, una agenda permanente para atraer inversión y retener a los patrones. La transparencia en los resultados será la mejor prueba de que la recuperación es sostenible.

TAMAULIPAS, EL ESTADO QUE VIVE CON DOS RELOJES

Este domingo 1 de noviembre, a las dos de la madrugada, diez municipios tamaulipecos regresarán el reloj a la una.

Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Río Bravo, Valle Hermoso, Camargo, Díaz Ordaz, Miguel Alemán, Mier y Guerrero volverán a tener la misma hora que Ciudad Victoria, después de pasar desde marzo con una hora de diferencia frente al resto del estado. 

Lo curioso es que en 2022 el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador anunció el fin del horario de verano y el Congreso lo aprobó entre aplausos. Pero en la frontera nunca se acabó, porque aquí la hora no la marca Palacio Nacional sino los puentes internacionales, las maquiladoras y los negocios texanos que mueven la economía de miles de familias. 

Dicho en sencillo, nuestro reloj depende de lo que decidan en Washington, y si allá un día eliminan el cambio, aquí tendremos que ajustarnos otra vez sin que nadie nos pregunte. Ese es el cabo suelto que pocos ven. Durante ocho meses al año, el trabajador de San Fernando que viaja a Matamoros o la señora de Valle Hermoso con cita médica en Victoria viven entre dos horarios dentro del mismo estado, con camiones, escuelas y clínicas que no siempre se ponen de acuerdo.

¿Alguien ha escuchado al gobernador Américo Villarreal Anaya o a los alcaldes Carlos Peña Ortiz en Reynosa, Alberto Granados Favila en Matamoros y Carmen Lilia Canturosas en Nuevo Laredo hablar de esto en serio? 

Sería sano que el Congreso de Tamaulipas y los cabildos fronterizos escucharan a trabajadores, maestros y transportistas, y que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum tuviera un plan listo por si Estados Unidos cambia las reglas. El tiempo de los tamaulipecos también merece decidirse en casa.

¡¡Yássas!!

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