¿Quién te habló de finanzas durante tu infancia? ¿Crees que tu educación financiera pudo haber sido mejor? ¿Crees que, de haber tenido más información, habrías tomado mejores decisiones financieras a lo largo de tu vida?
La realidad es que a la mayoría de nosotros nadie nos enseñó sobre finanzas. Aprendimos sobre la marcha, a veces a través de aciertos, pero muchas otras veces mediante errores que pudieron haberse evitado.
No sé si te ha pasado que tus hijos, sobre todo los adolescentes, al tener acceso a las redes sociales, sienten que todo es fácil, todo lo quieren comprar y pareciera que creen que el dinero sale de los árboles. Aún más en temporada de vacaciones, cuando baja la rutina y aumentan las salidas, los antojos y el famoso: “¿Me lo compras?”.
Parece chiste, pero es una escena muy común en muchas familias.
Es por eso hoy quiero compartirte cinco enseñanzas clave para que nuestros hijos comiencen a construir una relación positiva con el dinero y con su capacidad para generarlo, administrarlo e invertirlo.
1. Las finanzas no son un tabú
Si a ti no te hablaron de finanzas cuando eras niño, rompe ese ciclo. Habla de dinero con tus hijos de manera natural. Enséñales cómo funciona, para qué sirve y por qué es importante administrarlo con responsabilidad. Y si tú tampoco sabes mucho del tema, no pasa nada. Edúcate. Nunca es tarde para aprender.
2. El trabajo dignifica a la persona
Es importante que nuestros hijos sepan que el dinero se gana con esfuerzo. Podemos comenzar desde casa dándoles responsabilidades y, cuando sea oportuno, oportunidades para generar un ingreso por proyectos o esfuerzos adicionales. Así descubrirán que detrás de cada peso hay tiempo, dedicación y trabajo. Más que enseñarles a ganar dinero, estaremos enseñándoles a valorar el esfuerzo.
3. El ahorro tiene un propósito
Ahorrar no es guardar dinero por guardar. El ahorro cobra sentido cuando nos ayuda a alcanzar una meta. Si ellos logran ahorrar para comprar algo que realmente desean, ese objeto tendrá mucho más valor que si simplemente se los damos. Además, aprenderán una habilidad que les servirá toda la vida: postergar la gratificación.
4. Las necesidades son distintas a los deseos
No todo lo que queremos lo necesitamos. Ayudemos a nuestros hijos a hacerse esa pregunta antes de comprar algo: “¿Es una necesidad o solamente un deseo?”. Esa capacidad crítica les permitirá tomar mejores decisiones hoy y también cuando sean adultos.
5. El dinero es una herramienta, no un fin
Pasamos por este mundo y el dinero simplemente pasa de una mano a otra. Lo verdaderamente importante es qué hacemos con él, cómo lo obtenemos y cómo lo utilizamos para construir una vida con propósito, cuidar de nuestra familia y también ayudar a los demás.
Y, como en casi todos los temas de la crianza, el ejemplo educa más que mil palabras. Si nuestros hijos nos ven trabajando con esfuerzo, aprendiendo sobre finanzas, ahorrando, invirtiendo, preparándonos para el futuro y tomando decisiones responsables con nuestro dinero, esa será la mejor lección que podrán recibir.
Quizá las finanzas no aparezcan como una materia obligatoria en la escuela, pero sí pueden convertirse en una materia obligatoria dentro de casa. Porque el mejor patrimonio que podemos dejarles a nuestros hijos no es una herencia económica, sino la capacidad de tomar decisiones inteligentes, responsables y generosas con los recursos que la vida ponga en sus manos.
No queremos formar niños ricos, sino adultos libres. Libres para tomar buenas decisiones, construir sus sueños con responsabilidad y hacer que el dinero trabaje para ellos, y no ellos para el dinero.
Esta semana, en el podcast Familia Viva, conversamos con nuestros amigos de InverKids, una escuela de educación financiera para niñas, niños y adolescentes, y un emprendimiento orgullosamente regiomontano. Te invito a escuchar el episodio completo en YouTube y Spotify, y a seguirnos en nuestras redes sociales como @familiaviva.mx, donde cada semana compartimos herramientas para fortalecer lo más importante: tu familia.
