Entre críticas y escándalos
Sección Editorial
- Por: Protágoras Coahuilense
- 06 Mayo 2026, 04:50
“Quien promete la verdad y miente suele considerarse un mentiroso más pernicioso y dañino”. —Anónimo
La peor de las cargadas llegó a Torreón. Intentando formar un bastión desde donde pretenden organizar su estrategia para “tomar” el Congreso, los morenistas se trajeron a lo peor que tenían para el inicio de sus campañas: “Changoleón”, como le llaman en el Senado a Gerardo Fernández Noroña, quien encabezó, junto con varios candidatos, el arranque en La Laguna.
“Vamos a abrir el camino a la cuarta”, dijo. Ojalá que no, porque si las cosas van a ser como a nivel nacional, estamos en el hoyo. Los guindas viven de prometer, igual que los de todos los colores, nomás que los primeros son cínicos.
Lo hicieron cuando aseguraron que eran la solución a la corrupción: no solo no terminaron con ella, la encarnaron peor que nunca antes.
El honorable huésped de Tapachula prometió mejorar la economía, y no solo la hundió, sino que la dejó comprometida por varios años. Son buenos para prometer, para escandalizar, pero viven del escándalo, de la desacreditación, de la queja, del lloriqueo; de endiosarse para venderse como la panacea. Son el antídoto… al abismo.
Prepárese, porque por estos días personalidades políticas de todos los colores vendrán a bajarnos el sol, la luna y las estrellas. No han dado garantías para creerles, para confiar.
Ni estos ni aquellos. Los ciudadanos estamos en la indefensión ante las carencias, las ambiciones y las mezquindades de quienes quieren el poder. Dígame usted, estimado lector, en manos de quién quedaremos.
+++
El escándalo del diputado de los Lamborghini, Antonio Flores, sigue dando mucho de qué hablar. “La vida de lujos del diputado Tony Flores: un reloj de tres millones de pesos y dos coches Lamborghini”, tituló en mayo del año pasado el periódico El País, en España.
El escándalo lo persigue. Y la fiesta, pues horas antes de la publicación del documento donde presuntamente una corte de Texas lo acusa, él se divertía en la celebración de su hermana.
“…son ataques bajos, corrientes y con documentos falsos, que ni siquiera saben fabricar bien”, se defendió ayer y remató: “no somos iguales”. ¿Será?
¡¡Yássas!!
Compartir en: