Opinión

Errores que matan el romance y cómo recuperarlo

Sección Editorial

  • Por: Marysol Flores
  • 18 Febrero 2026, 00:00

En una época en la que estamos más conectados que nunca, muchas parejas viven una desconexión emocional profunda. No es que el amor desaparezca de un día para otro, sino que se va desgastando con pequeños errores cotidianos que parecen inofensivos, pero que terminan apagando el romance. El problema es que muchas veces no nos damos cuenta de que lo estamos provocando.

Uno de los errores más comunes hoy es vivir más conectados al celular que a la pareja. Es una escena familiar: dos personas juntas, pero cada una mirando su propia pantalla. Las conversaciones se interrumpen por notificaciones, las noches terminan con redes sociales en lugar de diálogo y, poco a poco, la pareja deja de ser prioridad. Como dice una frase poderosa: “Si tu pareja compite con tu celular, algo está mal.” La conexión digital está reemplazando la conexión emocional.

Otro error que destruye el romance es dejar de admirarse. Al inicio de la relación, todo se reconoce y se valora. Pero con el tiempo, muchas parejas dejan de expresar admiración y comienzan a enfocarse solo en los errores. Se olvidan de decir “gracias”, “te ves bien” o “me gusta cómo haces esto”. La admiración es combustible emocional: cuando desaparece, la relación comienza a sentirse fría y rutinaria.

También está el error de no hablar de lo incómodo. Muchas parejas evitan conversaciones difíciles sobre dinero, intimidad o expectativas, creyendo que así evitan conflictos. Sin embargo, lo que no se habla se acumula. Los resentimientos crecen en silencio hasta que se convierten en distancia emocional. El silencio no protege la relación; la debilita.

Otro problema frecuente es convertirse en socios logísticos en lugar de pareja. Las conversaciones giran únicamente en torno a pendientes, cuentas, hijos o responsabilidades. La relación funciona como una empresa eficiente, pero sin romance. Se pierde el coqueteo, la sorpresa y la emoción. Muchas parejas funcionan perfectamente… pero ya no se sienten conectadas.

Finalmente, uno de los errores más dañinos es esperar que el otro te haga feliz. Cuando una persona depende completamente de su pareja para sentirse bien, la relación se convierte en una carga. El amor no está diseñado para llenar vacíos personales, sino para complementar a dos personas completas. El amor suma, no reemplaza tu vacío.

Sin embargo, el romance no está perdido. Puede recuperarse si ambos están dispuestos a reconstruirlo.

El primer paso es volver a salir como novios. Las citas no deben desaparecer con el tiempo. Salir sin distracciones, vestirse con intención y dedicar tiempo exclusivo a la pareja puede reactivar emociones que parecían dormidas. La intención cambia la energía.

También es importante recuperar la curiosidad. Muchas personas creen que ya conocen completamente a su pareja, pero las personas cambian constantemente. Preguntar sobre sus sueños actuales, sus miedos o sus metas permite redescubrir a la persona y fortalecer la conexión. Nunca terminas de conocer a alguien.

Otro elemento fundamental son los microdetalles diarios. El romance no vive en los grandes gestos, sino en las pequeñas acciones: un mensaje inesperado, un abrazo largo o un gesto de cariño sin razón aparente. El amor se construye en lo pequeño, todos los días.

Además, hablar bien de tu pareja frente a los demás fortalece la relación. La admiración pública refuerza la conexión privada. Cuando una persona se siente valorada, se fortalece el vínculo emocional.

Finalmente, las parejas necesitan crecer juntas, no solo envejecer juntas. Compartir metas, proyectos o retos crea un sentido de equipo. Las parejas que evolucionan juntas mantienen viva la relación porque tienen un propósito compartido.

El romance no muere por falta de amor, sino por falta de atención. Muere cuando dejamos de elegir a la otra persona todos los días.

La verdadera pregunta que todas las parejas deberían hacerse es simple, pero poderosa: Si hoy empezáramos de nuevo… ¿volveríamos a elegirnos?

Esta semana, en nuestro podcast Familia Viva, hablamos de este tema. Si quieres ver este contenido en video y platicado como un chal sabroso de un matrimonio de más de 20 años, ve a YouTube o Spotify. Te esperamos.

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