En espera de ser presentado ante el Congreso del estado, entra Ulises Carlin de la Fuente como encargado del despacho de la Secretaría de Finanzas y Tesorería General de Nuevo León. Releva a Carlos Garza y la posición del primero no será fácil.
Habría que reflexionar en las palabras que utilizó el gobernador Samuel García al elogiar a Carlos ante los secretarios y titulares de organismos públicos descentralizados (OPD) del gabinete ampliado. Lo hizo con un cálculo interesante: “Comúnmente, en un sexenio vuelan tres, cuatro o cinco (tesoreros). Es una posición muy difícil, Carlos, y por eso Nuevo León está muy agradecido contigo: la sociedad, el gobierno y tu equipo”.
En otras palabras, el gobernador destaca la larga permanencia de Carlos Garza, pero al mismo tiempo señala que esa Secretaría no es fácil, y que, por tanto, mantener el equipo como está, sin rotación de personas, es lo mejor para el aparato público.
¿Por qué? Simple: el profesionalismo se adquiere con tiempo y experiencia.
De manera que Ulises tiene la instrucción de ponerse rápidamente al corriente del tablero de mando de los recursos y mantener el ritmo de su antecesor. ¿Por qué? Porque viene obra que se tiene que avanzar rumbo al Mundial que se inaugurara de aquí a marzo.
¿Qué obras? Las enumeró el gobernador: “Línea 4 y 6, que va muy bien; el nuevo edificio de la Fuerza Civil, la nueva aduana, el nuevo aeropuerto, los puentes, Parque del Agua, Parque Libertad, presa León. Hay mucha obra. Nunca había tenido Nuevo León tanta obra trabajándose al mismo tiempo”.
No tiene tiempo que perder Ulises Carlin. Tampoco los demás miembros del gabinete, que ya están con las manos en el volante. Mantener la coordinación entre todos, sostener el ritmo y hacer sinergia es lo que resta en un sexenio que ya entró en su recta final.
Queda el plazo justo para terminar los pendientes y dar buenos resultados.
