Opinión

¿Es un riesgo que esté el sistema de espionaje Palantir en Monterrey?

Sección Editorial

  • Por: Eloy Garza
  • 20 Abril 2026, 04:59

Hay versiones cada vez más insistentes de que la empresa de espionaje Palantir tiene información relacionada con los recursos del “Rey del huachicol”, Sergio Carmona.  

Este empresario tamaulipeco, de Reynosa, fue asesinado el 22 de noviembre de 2021 en una barbería de San Pedro, y su hermano Julio César está como testigo protegido en EUA. 

Corre la especie de que la DEA recurrió en ese entonces a tecnología de análisis masivo de datos para reconstruir redes, flujos financieros y contactos. 

Y es en ese contexto donde aparece Palantir Technologies. No hay confirmación plena, pero sí hay datos suficientes para preguntarse quién está viendo los movimientos del crimen organizado en México, incluyendo algunos personajes políticos, y con qué sofisticadas herramientas. 

Pero esa columna va más lejos. Monterrey y su área metropolitana podrían convertirse, antes de terminar este año, en un anclaje clave para esta que es una de las compañías más poderosas y controvertidas del mundo en análisis de datos e inteligencia artificial. 

Según reportes confidenciales, Palantir Technologies explora abrir una unidad de investigación en México, con Mérida como principal opción, pero también considerando a Monterrey como alternativa. ¿El objetivo? Posicionarse en análisis de datos para banca, gobierno y el ecosistema tech. Las sospechas persisten. 

Pero ¿qué es Palantir Technologies?  Una empresa estadounidense fundada en 2003 por Peter Thiel y Alex Karp. 

Su negocio es integrar datos dispersos, aparentemente inconexos, y convertirlos en decisiones operativas. Sus dos plataformas lo sintetizan todo: Gotham, que se enfoca en inteligencia, defensa, seguridad, patrones de comportamiento y comunicaciones, con lo que rastrea objetivos en tiempo real y anticipa escenarios.

Por otro lado, está Foundry: el mismo principio, pero aplicado a empresas y gobiernos. Optimiza logística y decisiones complejas. No es software neutral; es poder estructurado.

Palantir tiene contratos millonarios con el Pentágono, la CIA, la DEA, ICE, ejércitos aliados y grandes corporaciones. Y ahí empieza la controversia. Porque no hallamos solo eficiencia, sino vigilancia, operaciones contra terrorismo, narcotráfico y migración. 

Su lógica implícita es inquietante: el software también es hard power. Y entonces la pregunta se traslada a México, y, por ende, a Nuevo León. 

Herramientas como FALCON o sistemas de gestión migratoria permiten a agencias como ICE o CBP rastrear movimientos, identificar patrones y anticipar flujos. Y eso nos impacta directamente a los regiomontanos. 

En el combate a cárteles, desde 2011 su plataforma Gotham ha sido utilizada por la DEA para operaciones transnacionales: análisis de datos, inteligencia de señales e integración de múltiples fuentes. Se dice que fue utilizada por el FinCEN para imputar a varios bancos y casa de bolsa en México, así como a inversionistas claves como Alfonso Romo. 

Ayer mismo, Palantir soltó una bomba en X: un hilo de 22 puntos, un manifiesto. Dice uno de sus dueños que la disuasión del futuro no es diplomática: es algorítmica, es inteligencia artificial y armamento autónomo.

Y la pregunta no es si se va a construir; es quién lo construye primero.

El manifiesto habla de servicio nacional universal, crítica el pacifismo de países como México y ataca la burocracia, el exceso de inclusividad y la pérdida de propósito.

Para algunos políticos regiomontanos debe ser algo profundamente inquietante. Porque no es un académico el que habla, sino una empresa que vive de contratos de vigilancia, inteligencia y guerra.

Y entonces volvemos a Nuevo León y a la posibilidad —no confirmada, pero persistente— de que este tipo de tecnología ya esté tocando, directa o indirectamente, la realidad regiomontana.

¿Estamos frente a una herramienta necesaria en un mundo cada vez más violento y complejo o frente a un sistema que, sin control, puede observarlo todo y exhibir a muchos personajes públicos?

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