Dentro de los programas en los que he tenido el privilegio de participar, en mis actividades en la Secretaría de Gobernación y que son una prioridad para el gobierno de nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, se encuentran todas las acciones que contribuyen a la construcción de paz en nuestro país y en todas nuestras comunidades.
Para el gobierno de la transformación, trabajar en las causas que propician la delincuencia y otros factores de descomposición social es prioritario y conjuga el esfuerzo de varias secretarías de Estado con el mismo objetivo.
Uno de los programas emblemáticos es el que encabeza la secretaria Rosa Icela Rodríguez Velázquez, con el nombre “Sí al desarme, sí a la paz”, en el que, en los atrios de iglesias católicas del país, se entregan voluntariamente armas por parte de los ciudadanos, sin investigación de por medio, a cambio de estímulos económicos.
En el caso particular de la Unidad de Asuntos Religiosos, Prevención Social y Reconstrucción del Tejido Social, que me toca encabezar, han sido muy relevantes todas las reuniones que he tenido con las asociaciones religiosas de diferentes denominaciones, con las que, independientemente de los credos, nos toca coincidir en las acciones para la construcción de la paz en nuestras respectivas esferas de acción.
¡Entre todos estamos construyendo la paz!
La relación permanente que tenemos con la Iglesia Católica, con la que en los últimos días hemos reforzado lazos solidarios tras el fallecimiento del Papa Francisco, nos ha permitido renovar nuestros objetivos de hacer frente común a los problemas de nuestra sociedad.
De igual forma, con otras asociaciones, como tan sólo en Nuevo León, hemos tenido reuniones con más de 500 pastores y pastoras, así como feligreses de iglesias cristianas, con quienes coincidimos en la necesidad de llevar a las colonias los preceptos que generan paz y armonía entre los seres humanos.
Así ocurre con cada una de las religiones e iglesias del país, con las que nos hemos reunido no sólo en Nuevo León y en la Ciudad de México, sino también en las entidades federativas que he tenido oportunidad de visitar y cuyas peticiones atendemos lo más pronto en la SEGOB.
Tal es el caso del programa de entrega de registros constitutivos de las asociaciones religiosas, mismo que hemos modificado para hacer la entrega más expedita y que no tenga que pasar un año o más, como se hacía anteriormente. La semana pasada cumplimos con 77 nuevos títulos.
