Ya comenzó a cobrar factura, estimado lector, la división que trae Morena Nuevo León frente al tema del juicio político contra Samuel García… ¡Zazzz!
La primera víctima fue el diputado Mario Soto, quien dirige —o más bien dirigía— la bancada guinda del Congreso local, y quien acaba de “renunciar” a dicho cargo…
Y es que todos saben que esa “renuncia” fue por negarse a impulsar el juicio contra Samuel, mismo que considera sesgado y con el que, según él y los suyos, “le terminan siguiendo el juego al PRI”… ¡Ufff!
Soto mostró su inconformidad al no acudir el pasado viernes a la sesión de la Comisión Anticorrupción donde se votó el tema, que como quiera se aprobó —en comisiones— por los votos de los “prianistas”.
Pero al no ir Mario Soto, llegó el ramalazo que, según se dice en pasillos, fue impulsado desde México, ante el cual Mario tuvo que soltar las riendas de su bancada… ¡Qué fuerte!
Ahora, otro que tampoco fue Rodrigo Montemayor —el suplente de Jesús Elizondo—, por lo que algún castigo podría “caerle del cielo”, según le aseguran ciertas voces a Protágoras.
Y es que ya no es ningún secreto que dentro de Morena existen dos visiones enfrentadas sobre este tema.
Por un lado, están quienes consideran que el juicio político contra Samuel debe empujarse hasta las últimas consecuencias, aunque eso implique caminar hombro con hombro con el PRI… ¡Ay!
Por el otro, están los afines a Soto, que también incluyen a senadores y otras figuras locales, que sostienen que un juicio que pueda derivar en destitución es algo que “debería decidir el pueblo y no los diputados locales”…
O sea, invocan aquella frase de AMLO de “solo el pueblo pone, solo el pueblo quita”… ¡Ay, joesú!
Ahora bien, en Comisiones ya pasó la propuesta… pero habrá que ver cómo le va en el pleno, pues ahí sí se necesitan 28 votos, por lo que cuando menos 6 de 9 morenistas que hay tendrían que votar a favor… ¡Riájale!
Entonces, el asunto está de pronósticos reservados y Morena parece estar atrapada entre dos caminos incómodos: no avalar la propuesta del juicio político —con el costo que eso implica—, o hacerlo y terminar abrazado del PRI, partido que un día sí y el otro también torpedea su proyecto político nacional… ¡Upssssss!
El agarrón moreno viene fuerte, amigo lector, y a ver si no termina en una fragmentación de ese partido… ¡Zazzz, culebra!
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Porrr cierto, la salida de Soto de la coordinación parlamentaria de Morena-NL abrió una nueva batalla interna.
La de quién tomará el control de la bancada guinda, asunto que también ya enfrentó a los morenos… ¡Pum!
Según orejas enteradas del tema, el grupo político de Viridiana Lorelei Hernández está empujando a la diputada Greta Barra, pero no todos apoyan la moción.
Se oye que particularmente las diputadas Anylú Hernández y Grecia Benavides no la ven con buenos ojos, pues consideran que Barra mantiene demasiada cercanía con otras fuerzas políticas locales.
Tan fuerte estaría el desacuerdo que hay diputados —según se ha escuchado en pasillos— que amenazan con abandonar la bancada si la designación se concreta por imposición, en vez de consenso interno… ¡A su mecheee!
Y por si faltara un ingrediente más para esta telenovela política, también ha trascendido que el propio Mario Soto estaría sosteniendo conversaciones con… ¡Movimiento Ciudadano!
¿Para qué? Pues dicen que, posiiiiiblemente, ¡para dar el salto al partido naranja!… ¡Zam-bombazooo!
Según esto, los naranjas le ofrecen a Soto una eventual candidatura a la alcaldía de García en el 2027… ¡Ámonooos!
Nada está escrito todavía, pero lo cierto es que la bancada de Morena atraviesa uno de sus momentos más frágiles y delicados desde que inició la legislatura… ¿Será que hay fuerzas que quieren fragmentarlos?… ¡Ufff, ufff y recontra ufff!
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Cambiando de reel, como dice una sobrina, fíjese que llama la atención una curiosa coincidencia que algunos ya comentan en chats (como los que lee la sobrina)…
Qué curioso —dicen—, que en plena fiebre mundialista, aquí en Nuevo León ya van ¡dos incendios en restaurantes!, que además fueron seguiditos, y que ocurren en sitios famosos o ubicados en zonas icónicas y turísticas de la urbe regia… ¡Ay, joesú!
El primer siniestro ocurrió la noche del domingo en un establecimiento de Pabellón M, justo cuando miles de personas tenían los ojos puestos en Monterrey por el partido entre Suecia y Túnez.
Y apenas ayer lunes se registró oootro en el restaurante Tigre, de los de Grupo Costeño, ubicado dentro del Metropolitan Center, en pleno corazón de Valle Oriente, de Saint Peter, Garza García… ¡La mera mata de donde andan los turistas!
Vale apuntar que la humareda fue tan grosera y tan escandalosa, que todo el mundo en la zona hotelera aledaña se dio cuenta y se alarmó… Incluso a la gente del Metropolitan los evacuaron todos… ¡Híjoleeee!
¿Y cuál es la sospecha? Bueno, usted ya sabe cómo es la grilla: nunca faltan los malpensados que empiezan a ver moros con tranchetes.
Hay quienes se preguntan si no podría existir alguien interesado en generar imágenes negativas para el estado, justo cuando Nuevo León busca lucirse ante el mundo como sede mundialista.
Y es que no sería la primera vez que aparecen “traviesos” haciendo de las suyas para conseguir fines políticos…
Aquí anda toda la prensa internacional, y ese incendio con su tremenda columna de humo no pasó desapercibido…
Consteeee: Protágoras no está afirmando nada ni pretende encontrarle tres pies al gato…
Peeero la sospecha pudiera ser válida, ¿no cree usted?… ¡Bien haría la autoridad en investigar!…
Aunque… ¿De qué lado político se dice que juega la Fiscalía?… ¡uuuuuupssss!
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Y para cerrar este espacio, le platicamos que, mientras Donald Trump vuelve a lanzar advertencias sobre el futuro del T-MEC, en la iniciativa privada mexicana parecen estar aplicando la clásica del Chapulín Colorado: “Que no panda el cúnico”…
Y es que los empresarios ven los amagos de Trump de no refrendar el tratado como parte del discurso político y no precisamente como una amenaza real para el comercio de Norteamérica.
Los ipecos dicen que la lógica es sencilla: la región de Norteamérica mueve más de $1.6 billones de dólares al año y México ya es el principal socio comercial de Estados Unidos.
Además, los enterados recuerdan que, incluso si no hubiera una renovación inmediata del tratado, este seguiría vigente durante varios años, dando margen para seguir negociando.
Por eso, mientras desde Washington sube el tono de las declaraciones, en el sector privado parecen apostar a que el tamaño del negocio terminará imponiéndose sobre la política… ¡Ojalá así sea!
¡¡Yássas!!
