Frontera en construcción: Tamaulipas no llega a pedir, llega a proponer
Sección Editorial
- Por: Protágoras Tamaulipeco
- 14 Abril 2026, 04:50
Que Tamaulipas haya tenido voz propia en Washington, no como invitado de cortesía sino como actor con proyectos concretos sobre la mesa, dice algo que vale la pena leer con cuidado.
La secretaria Ninfa Cantú presentó ante un foro binacional de alto nivel la ampliación del Puente Internacional Nuevo Laredo III: 18 carriles, menos cuellos de botella, mayor certidumbre logística. En tiempos de nearshoring y reconfiguración de cadenas productivas, eso no es obra pública ordinaria, es posicionamiento estratégico. Y, sin embargo, hay preguntas legítimas que una nota oficial no responde: ¿cuándo arranca la obra?, ¿quién financia qué porcentaje?, ¿qué pasa con los cruces de Reynosa y Río Bravo, que siguen esperando con menos glamour mediático pero igual urgencia comercial?
Los puentes IV y V en Nuevo Laredo aparecen mencionados casi de paso, y eso merece seguimiento periodístico serio. También llama la atención la mención de las 15 Estaciones Seguras en la franja fronteriza. La idea tiene lógica territorial, pero todavía falta saber cómo se articulan con los protocolos del CBP y si el gobierno federal las respalda operativamente, no solo en el discurso.
La frontera tamaulipeca mueve el 40% del comercio terrestre entre México y Estados Unidos. Con ese peso económico, la pregunta no es si Tamaulipas debe estar en estas mesas, claro que sí. La pregunta es si los acuerdos de hoy se convierten en concreto, acero y empleos mañana. Eso, el tiempo lo dirá.
¿ÉTICA O CONTROL? EL PERIODISMO NO SE REGULA DESDE EL PODER
Hay intenciones que nacen bien y terminan mal. La iniciativa de la diputada tamaulipeca Cynthia Jaime Castillo para crear un Colegio de Periodistas merece leerse con calma, sin aspavientos y sin ingenuidad.
La propuesta dice querer dignificar el gremio. Punto a favor. El periodismo sí necesita respeto, profesionalización y mejores condiciones. Nadie lo discute. El problema no es la intención, sino el instrumento: un organismo con facultades para emitir extrañamientos públicos contra reporteros y medios que incurran en faltas al código deontológico, con efectos exclusivamente reputacionales, que en la práctica pueden ser devastadores.
Que el subsecretario Rómulo Pérez Sánchez haya dejado claro que no existe respaldo institucional a propuestas que vulneren a los medios es una señal saludable. Pero la señal más importante llegó del gremio mismo: la Red de Mujeres Periodistas de Tamaulipas advirtió que el mecanismo permitiría evaluar, exhibir y desacreditar públicamente a periodistas, generando un entorno de inhibición y posible censura indirecta.
La ética periodística no se decreta. Se construye desde adentro, con autonomía y sin tutores institucionales. La ciudadanía merece información libre, no periodistas con miedo a ser señalados. Esa es la diferencia entre fortalecer la prensa y domesticarla.
¡¡Yássas!!
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