Frontera y puerto: una alianza que promete
Sección Editorial
- Por: Protágoras Tamaulipeco
- 02 Julio 2026, 04:50
Las alcaldesas Carmen Lilia Canturosas, de Nuevo Laredo, y Mónica Villarreal, de Tampico, firmaron un convenio con potencial real: conectar la principal aduana del país con uno de los puertos clave del Golfo.
La idea es sólida. “La frontera abraza al mar”, resumió Canturosas, y la imagen ilustra bien la lógica: unir la fortaleza logística del norte con la infraestructura portuaria del sur para atraer inversión y empleo a Tamaulipas.
Conviene, sin embargo, señalar el punto ciego con serenidad: un convenio es una intención, no todavía una obra. Es el plano de una casa, no la casa. Falta lo concreto: montos comprometidos, empresas interesadas, plazos y sobre todo, la infraestructura física (carretera, ferrocarril, logística) que haga viable conectar ambos extremos del estado. Ahí se medirá si el proyecto trasciende la foto.
También destaca la sintonía política: dos gobiernos afines coordinados con la estrategia estatal. Es una ventaja para ejecutar, siempre que venga acompañada de indicadores públicos y rendición de cuentas.
El dato que merece seguimiento: la alcaldesa de Tampico es hermana del gobernador Américo Villarreal Anaya, ambos hijos del exgobernador Américo Villarreal Guerra, de modo que este corredor se pacta, en buena medida, en familia. No es delito; sí es una razón para exigir transparencia.
LA LEY QUE LES QUITÓ LA SILLA A LOS APELLIDOS
Miren, hay leyes que se aprueban para la foto y hay leyes que se aprueban para cambiar quién manda. La que pasó el Congreso de Tamaulipas es de las segundas, aunque la vendan como puro trámite técnico.
Los diputados avalaron un paquete que prohíbe el nepotismo electoral, reduce los cabildos a un máximo de 15 regidores y un síndico, y establece la no reelección de alcaldes y diputados. Suena a manual de buenas intenciones. Pero el diablo, como siempre, está en el calendario. Pongámoslo en cristiano, imaginen una fiesta donde el anfitrión anuncia que ya no se vale heredar el lugar en la mesa… pero solo para los invitados nuevos; los que ya están sentados pueden quedarse.
Eso hizo Tamaulipas: adelantó la prohibición del nepotismo al proceso de 2027, mientras que el freno a la reelección espera hasta 2030. ¿A quién le aprieta el zapato primero? A las dinastías, a los apellidos que llevan años reciclándose de siglas en siglas. En Reynosa, por ejemplo, se ha documentado que una misma familia acumula casi 12 años en la alcaldía, con la posición heredada de madre a hijo. Ese modelo, la política como negocio familiar, es justo el que la reforma clausura para 2027.
Traducción: quien controla el centro del poder estatal se garantiza decidir la sucesión municipal sin que ningún clan se le suba a las barbas.
Un dato picante: de las 43 alcaldías que se renuevan en 2027, hay 13 alcaldes de segundo periodo que ya quedan fuera. Pero el candado a la reelección de diputados, curiosamente, no toca hasta 2030. Los cerrojos no cayeron parejo: cayeron primero sobre los rivales.
¡¡Yássas!!
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