Opinión

Gaudí, artritis reumatoide y Dios

Sección Editorial

  • Por: Alejandra Sanchez
  • 27 Febrero 2026, 06:00

Hace una semana saltó la noticia en todos los medios de que sería colocado el último pináculo o cierre de la torre más alta, que era lo último que faltaba de la construcción de la iglesia de La Sagrada Familia en Barcelona, obra del famoso arquitecto catalán: Antonio Gaudí.

Pero, ¿por qué fue tan sonada e importante la noticia? Para eso hay que tener en mente algo de historia del edificio. El proyecto comenzó en 1883, lo que se traduce en que se terminó de construir después de 144 años.

Gaudí diseñó la iglesia tal y como la vemos ahora; era un perfeccionista, un estudioso, un observador, y para los amantes de la astrología, era del signo de Cáncer. Las personas de ese signo son emocionales, intuitivas, familiares y protectoras. 

Dejó los planos del proyecto casi en un 90%. Gaudí pensó en las vidrieras, en cómo la luz iba a entrar a la nave principal, las cerraduras, las lámparas, el mobiliario y, por supuesto, todo lo relacionado con su construcción. Todo dibujado a mano en su taller de arquitectura. 

Hay que mencionar que desde 1979 Mark Burry, un arquitecto neozelandés y quien es investigador en reconstrucción digital y geometrías complejas, ha sido el consultor avalado de la Sagrada Familia. 

Eso se traduce en que él ha redibujado y reinterpretado todos los planos de 1883, para hacerlos compatibles con las tecnologías y procesos constructivos de la actualidad. 

El arquitecto murió a los 73 años en 1926, atropellado por un tranvía en la ciudad. Algunos datos mencionan que fue justo casi enfrente de la iglesia donde fue atropellado, y otros más apuntan que fue a unas calles y que justo iba a la iglesia a trabajar. 

Lo que haya sido, resulta triste porque no pudo ver más avance de la construcción. Obviamente, no se iba a terminar en cinco o diez años más. ¿Pero por qué no? Porque hay que mencionar que el dinero para esa construcción venía de fieles, de aportaciones y de mecenas como hasta hoy día. 

El estado, la ciudad o municipalidad no han aportado nada. Por supuesto que se cruzó el franquismo, revueltas y demás situaciones que alargaron más la construcción.

Hasta antes de la semana pasada, la iglesia más alta del mundo era la Catedral de Ulm en Alemania con 161.53 metros de altura. Hoy es La Sagrada Familia con 172.5 metros de altura. Esa altura también fue definida por el propio Gaudí. Nada se dejó a la casualidad. 

¿Por qué ese número? Porque la montaña más cercana a la ciudad es la montaña de Montjuïc, la cual tiene una altura de 177 metros, y Gaudí no quiso que la iglesia fuera más alta que la montaña, porque él no quería competir con lo creado por Dios. 

Otro de los grandes descubrimientos recientes apunta a que Gaudí sufría desde los 7 años de artritis reumatoide y que esa situación lo hacía ser un niño taciturno, tranquilo y muy pero muy observador. 

Privilegio que le permitió estudiar mucho más todo lo que le rodeaba, como plantas, flores, el mar, animales, etc. Por eso casi toda su obra hace alusión a la naturaleza y sus formas orgánicas. 

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