Opinión

Gloria Molina habla tarde, pero habla

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Tamaulipeco
  • 15 Septiembre 2026, 04:50

Imagínese que durante seis años usted ve cómo firman contratos millonarios en su oficina y no dice nada. 

Eso hizo Gloria Molina Gamboa, exsecretaria de Salud de Tamaulipas. Hoy, con denuncias penales encima, aparece en video y señala al exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca por ordenarle favorecer a Permart y Joser, empresas ligadas a Sergio Carmona Angulo, el llamado Rey del Huachicol. 

Suena fuerte, pero fíjese en lo que no dice. Ella cuenta que el exgobernador la dejó en lo técnico y que los contratos pasaban por la Subsecretaría de Administración y Finanzas. Entonces, ¿quién era ese subsecretario y por qué nadie lo menciona? 

Ahí está el nombre que falta. Tampoco explica por qué calló tanto tiempo. Guardar silencio seis años mientras el dinero fluía no es inocencia, es complicidad, y en política nadie calla gratis. 

Carmona ya no puede responder porque lo mataron en 2021, así que acusarlo resulta cómodo. Y al gobierno de Américo Villarreal le conviene que el escándalo golpee al panismo ahora. 

Molina pide investigar toda la cadena de mando. Bien, pero eso la incluye a ella. ¿Confesión sincera o negociación para salvarse?

EL PERSEGUIDO QUE TAMBIÉN COBRABA

Durante años Francisco García Cabeza de Vaca nos vendió una historia: él es un perseguido político y Morena es la que anda metida con el huachicol. 

Desde Estados Unidos, con orden de aprehensión reactivada por la Suprema Corte, acusó al gobernador Américo Villarreal de recibir dinero de los Carmona y hasta sueña con la presidencia en 2030. 

Pues ese cuento acaba de romperse desde adentro. Gloria Molina Gamboa, su propia secretaria de Salud, dice en video que él le ordenó dar contratos a Permart y Joser, empresas de Sergio Carmona Angulo, el Rey del Huachicol. 

Hablamos de unos $500 millones de pesos y, según las denuncias, un quebranto de $344 millones. Molina agrega que la operación la vigilaba Alejandro Aguilar Poegner, subsecretario de Administración y Finanzas. Ahí está el punto ciego.

El exgobernador señalaba a Morena por Carmona, pero Carmona ya cobraba en su gobierno. Si los huachicoleros financiaron a todos, entonces el perseguido también fue socio, no víctima. 

Claro que Molina calló seis años y habla cuando la persiguen. Su palabra no basta, pero cuadra con las auditorías. Cabeza de Vaca no ha respondido. ¿Qué espera?

¡¡Yássas!!

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