¿Por qué no debe uno quejarse tanto del tráfico que provocan las obras de movilidad en Nuevo León?
Sin Censura
Hace años, recibí en la casa a un genio. Se trata del urbanista Enrique Peñalosa, exalcalde de Bogotá, Colombia, y uno de los mayores expertos en el mundo en materia de movilidad.
Peñalosa me dijo una verdad como una gema. Hablábamos de los insultos que recibió de la opinión pública cuando construía su célebre obra del Transmilenio. Incluso sus opositores presentaron una moción en el legislativo para que lo quitaran del cargo.
Peñalosa me dijo dos cosas. La primera fue una obviedad: “El día en que una obra de movilidad no genere exceso de tráfico, es porque la metrópoli dejó de crecer”.
La segunda era un manifiesto de resignación optimista: “Prefiero que me odien tres años por el caos vial que provoqué, y que me agradezcan treinta por haber tenido el valor de hacerlo”.
Peñalosa recibió las dos cosas: lo odiaron por tres años y le han agradecido más de treinta años por haber tenido el valor de hacerlo.
El problema tuyo, le respondí, es que duelen más las mentadas de madre tres años, que las palabras de gratitud por treinta años. Entre otras razones, porque con el paso del tiempo, la gratitud se expresa cada vez más bajito. Hasta que resulta imperceptible de oír.
La desmemoriada llega rápido y las mentadas se le quedan grabadas a uno toda la vida, a menos que practique uno el budismo zen.
“A mí me siguen doliendo, pero ya no me importa”, remató sonriendo Peñalosa. Eso es claramente budismo zen.
Ahora que el gobierno del Estado construye las líneas 4 y 6 del Metro, el tráfico se ha intensificado en las principales vialidades del área metropolitana de Monterrey.
Veo a mucha gente al volante de sus vehículos medio enojada. Sobre todo en horas pico. Cuando algunos amigos se quejan sobre este nudo de tráfico, yo les digo: “Mira, fulanito, ya sé que esto será un desastre por un tiempo, pero si no se hacen estas obras, será un desastre para siempre. ¿Es lo que quieres?”
Desde luego que no. Y viene algo que les gustará menos a quienes no son muy estoicos. Las obras del Metro serán lo más espectacular que tendrá el área metropolitana de Monterrey durante muchas décadas.
Pero el tráfico se agravará por un tiempo porque además entrará el proyecto ferroviario del gobierno federal. Se trata del Tren del Norte, específicamente el tramo Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo, que formará parte de un proyecto más amplio para revivir los trenes de pasajeros en México.
Este segmento tendrá una longitud de aproximadamente 396 km y conectará Coahuila y Nuevo León. Y ojo: circulará por segundos pisos. No hay de otra. Sólo esperemos que el proyecto se termine de trazar después del Mundial FIFA 2026, y comience a construirse después de ese evento deportivo. ¿Y si no? Ni modo.
¿Te han operado de una arteria tapada o de una enfermedad cardiovascular? No pidas que, además de salvarte la vida, el cirujano no te provoque molestias ni incomodidades durante tu estancia en el hospital.
La solución a los problemas personales o urbanos también demanda uno que otro sacrificio. Mejor aguantar estoico y pensar en los días buenos que vendrán.
