Iniciamos 2026 con un saludo fraterno y de esperanza para nuestros lectores de El Horizonte. Que este primer artículo del año sea, ante todo, un deseo compartido: que a Nuevo León le vaya bien, porque cuando al estado le va bien, a sus familias y al pueblo también les va bien.
Sabemos que la presidenta de México, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, tiene a nuestro estado dentro de sus prioridades, por lo que confiamos que vienen buenos tiempos para los nuevoleoneses.
Como ciudadana y como alguien que está en permanente contacto con el pueblo, en las calles y en las colonias, es claro que el anhelo común es consolidar un Nuevo León competitivo, como lo ha sido desde nuestros fundadores, pero que ahora integre el rostro humano y sustentable, capaz de crecer sin dejar a nadie atrás.
El reto principal sigue siendo equilibrar el desarrollo económico con la calidad de vida. Somos motor industrial del país, pero debemos traducir esa fortaleza en bienestar cotidiano: movilidad eficiente, aire limpio, agua suficiente y seguridad para todas y todos.
El 2026 nos exige enfrentar desafíos estructurales. El estrés hídrico, la saturación vial y la presión ambiental no admiten soluciones parciales. Por ello, la planeación metropolitana, la coordinación institucional y la corresponsabilidad ciudadana serán claves.
Existen proyectos prioritarios que cuentan con el respaldo del gobierno de México y de la administración de la doctora Sheinbaum.
Destaca el apoyo federal al fortalecimiento del sistema Metro, fundamental para reducir tiempos de traslado, mejorar la calidad del aire y elevar la productividad urbana. Asimismo, las obras de infraestructura urbana y vial asociadas a la Copa del Mundo representan una oportunidad histórica para modernizar nuestra metrópoli, dejar un legado duradero y proyectarnos ante el mundo.
Estas inversiones no solo preparan al estado para un evento internacional, sino que responden a necesidades reales de la población: mejor conectividad, espacios públicos más seguros y ciudades más ordenadas. El reto será asegurar que estas obras se ejecuten con visión de largo plazo, transparencia y sentido social.
La coordinación entre la federación, el gobierno estatal y los municipios será determinante. Solo con trabajo conjunto se podrá fortalecer la seguridad, apoyar a las pequeñas y medianas empresas y garantizar que el crecimiento llegue a todos los rincones de la entidad.
Deseo que 2026 sea un año de acuerdos, de diálogo y de resultados. Un año para pensar en el presente con responsabilidad y en el futuro con visión. A todas y todos los lectores, les deseo un año lleno de salud, trabajo y esperanza, y aprovecho para desearles un muy feliz Día de Reyes.
