Opinión

Grietas con sello espacial

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Tamaulipeco
  • 30 Septiembre 2026, 04:50

El 28 de septiembre, Starship, el cohete de Elon Musk, llegó a la órbita desde Boca Chica, a unos pasos de Matamoros. 

Allá hubo aplausos y acá, en Playa Bagdad, los ambientalistas de Conibio Global volvieron a protestar, porque cada despegue nos deja algo que nadie pidió.

Desde julio, decenas de familias de Matamoros reportan ventanas rotas y grietas en sus casas, y el retumbar se siente rumbo a Valle Hermoso. Jesús Elías Ibarra, presidente de Conibio, ha documentado basura de cohetes en 40 kilómetros de playa, donde nacen las tortugas lora, y le pidió ayuda a la presidenta Claudia Sheinbaum sin recibir respuesta. 

Aquí viene lo curioso. La Profepa, que encabeza Mariana Boy, tiene tres investigaciones abiertas contra SpaceX, pero las declaró reservadas, la Cancillería guardó su información por cinco años y la Semarnat asegura que no tiene nada.

El gobernador Américo Villarreal visitó Starbase en 2024 para anunciar colaboración y meses después advirtió que no se respetan las distancias con la población. Entonces, ¿a quién protege tanto secreto, a los vecinos o al negocio? Nadie está contra la ciencia. Exijamos juntos un censo público de casas dañadas y un fondo binacional de reparación antes del próximo lanzamiento.

SIN CELULAR Y SIN REGLAS CLARAS

En Tamaulipas ya se habla de guardar el celular en la escuela, pero todavía nadie ha dicho bien cómo. 

El secretario de Educación del estado, Miguel Ángel Valdez García, anunció que la restricción llegaría en octubre a primarias y secundarias, con el respaldo del gobernador Américo Villarreal Anaya. El detalle es que el acuerdo que firmó Mario Delgado, secretario de Educación Pública, entra en vigor el 3 de noviembre y le da a cada estado 180 días para ajustar sus propias reglas. O sea que Tamaulipas se adelantó en el anuncio, pero el reglamento local podría llegar hasta mayo, cuando el ciclo escolar va de salida. 

Mientras tanto, la carga cae en el director y en el maestro, ya que el acuerdo no marca sanciones ni dice quién responde si un teléfono se pierde o se rompe guardado. Tampoco explica qué cuenta como emergencia, y eso aquí pesa más que en otros lados, porque en ciudades como Reynosa, Nuevo Laredo o Matamoros muchas familias usan el celular para saber que sus hijos llegaron bien y salieron bien. 

Hay especialistas que ya advirtieron que no hay dinero, capacitación ni forma de medir si la medida funciona. Nadie está en contra de que los niños pongan atención en clase. La pregunta es si en Tamaulipas vamos a tener reglas pensadas para nuestra realidad o solo una copia del decreto. Papás y maestros, este es el momento de pedirle a la Secretaría de Educación de Tamaulipas que escuche a las escuelas antes de escribir el reglamento.

¡¡Yássas!!

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