¿Podría Trump detener a un narcotraficante en Nuevo León sin atentar contra la soberanía de México?
Sin Censura
El planteamiento podría resultarte raro, pero es legalmente justificable.
¿Bajo qué ley se amparó la administración Trump, para “invadir” Venezuela y capturar a su presidente, Nicolás Maduro, sin violar las leyes estadounidenses ni el derecho internacional de guerra? Está acción por supuesto que sentó un precedente para la soberanía global.
Pero no podrías negarme que fue una “jugada maestra” legal de Trump para extraer al objetivo sin declarar la guerra, utilizando la designación de “narcoterrorismo” y la Ley de Autorización para el Uso de la Fuerza Militar (AUMF), transformando la acción de invasión en una “operación antiterrorista” o “captura de fugitivo internacional”.
¿Dónde está el secreto? En la diferencia semántica entre “invasión” y “operación antiterrorista”. La última vez que nuestros vecinos del norte declararon formalmente la guerra fue en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial.
Desde entonces, las intervenciones militares gringas —como Vietnam, Irak, Afganistán, etc.— han sido clasificadas como operaciones militares, intervenciones humanitarias, acciones antiterroristas, o mafufadas por el estilo, evitando la necesidad de una declaración de guerra formal.
Como recordarás, en 2020 el Departamento de Justicia de EUA acusó a Maduro de narcoterrorismo, no de dictadura ni de violaciones a los derechos humanos.
Esta designación es clave porque la AUMF —ley posterior al 11 de septiembre de 2001— permite a Trump usar fuerza militar contra cualquier persona u organización designada como terrorista, sin aprobación del Congreso ni declaración de guerra.
Así, la captura de Maduro se presentó legalmente como la ejecución de una orden de arresto contra un narcotraficante designado como terrorista, no como una invasión de un país soberano.
Y es que, desde los años ochenta, existe un consenso internacional que considera el narcotráfico un crimen tan grave que cualquier país puede perseguirlo globalmente, similar a la piratería en el siglo XVIII.
EUA tiene acusaciones formales de 2020 contra Maduro por conspiración para importar cocaína, uso de armas en el tráfico de drogas, liderar el Cártel de los Soles, entre otros, con una recompensa de $15 millones de dólares por su captura que —como recordarás— luego escaló a $50 millones de dólares. ¿Ya sabes quién se los ganó? Mañana te digo.
Desde la perspectiva legal estadounidense, esto fue una operación para capturar a un fugitivo internacional con orden de arresto, similar a la captura de Noriega en Panamá.
Este precedente permite a Trump capturar a cualquier fulano extranjero que Washington designe como narcotraficante o terrorista.
¿Esto destruye el concepto de soberanía nacional? No.
¿Podría entonces venir la administración Trump o su Delta Force a detener a un narcoterrorista a Nuevo León? Sí. La acción contra Maduro sienta un manual sobre cómo “invadir” un país en el siglo XXI sin declararlo como tal, redefiniendo las reglas del poder global y la soberanía nacional. Así las cosas, en este siglo XXI, a partir de enero de 2026.
