Un verdadero despropósito inconstitucional. Así ha sido calificada, de manera generalizada, la medida del Pase Turístico, una puntada propuesta por el legislador panista neoleonés Carlos de la Fuente y promovida por el gobierno de aquel estado.
Son múltiples las aristas y escasas las explicaciones en torno a la medida. A tal grado que ayer el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, visiblemente sorprendido, comentó: “¿Ah, entonces no era broma?”.
Más allá de calificarla como inconstitucional, la expresión del mandatario deja entrever cuestiones importantes. ¿Dónde queda la buena vecindad? Nadie compartió de manera oficial, o cuando menos informal, con el Gobierno de Coahuila la puesta en marcha de la medida. No había intención de hacerlo. Las implicaciones económicas, sociales, laborales y culturales que existen entre ambos estados parecieron importarle poco a la administración de Samuel García.
¿Será que amor con amor se paga y el gobernador está pensando en responder con la misma moneda? Es pregunta.
*
Ya son varias las ocasiones en que ha quedado de manifiesto que la diputada panista Claudia Aldrete, la misma que alguna vez se hizo acompañar de escoltas hasta la entrada del salón de sesiones, tiene serias dificultades con la lectura.
La legisladora funge como secretaria de la Mesa Directiva y, precisamente, le corresponde dar lectura a los documentos que se discuten. Confunde palabras, carece de entonación y, por momentos, batalla hasta con la pronunciación, al grado de inventar términos.
Llama la atención, sobre todo, porque la lectura representa un requisito mínimo de comprensión y preparación para el trabajo parlamentario.
¿O usted qué opina?
¡¡Yássas!!
